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Lectura Recomendada

Carta abierta de Ricardo Flores Asturias
Fecha de Publicación: 12/05/2014
Tema: Guatemala

 

Tomada del blog Política y sentido común, publicado por Ricardo Flores Asturias http://politicaysentidocomun.blogspot.com/2014/05/carta-abierta-los-estimados-colegas.html 

 

 

CARTA ABIERTA A LOS ESTIMADOS COLEGAS ABOGADOS DE ESPAÑA Y DE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

MIÉRCOLES, 7 DE MAYO DE 2014

 

Con el respeto que nos merecen, ante sendas notas que, con ocasión del proceso guatemalteco de nombramiento de Fiscal General se han tomado la molestia de remitir, tanto el colegio de abogados de España como el de Estados Unidos de América, más que en nuestra calidad de abogado, que también lo somos, sino como ciudadanos y súbditos de esta nación, al amparo del inciso "b" del artículo 135 constitucional, nos permitimos remitirles las siguientes reflexiones.

 

Guatemala se declaró independiente de España en 1821 y se constituyó en república independiente en 1847, lo que implica que es un país soberano.

 

Nuestra soberanía radica en el pueblo de Guatemala (artículo 141 constitucional), no en autoridades foráneas, mucho menos en ciudadanos de otros países, por muy prestigiosa que sea la organización privada a la que estén afiliados.

 

Es muy aventurado querer jugar a ser Dios en otros países, cuando nuestro propio pasado sigue siendo una carga moral que, como profesionales del Derecho, personas que hemos leído, hemos de estar enterados.

 

Los abogados españoles, con respeto se los recordamos, debieran estar más interesados de sus propios problemas de corrupción, es decir, los de su país. La prepotencia del pasado, asumiendo una ficticia jurisdicción para conocer de casos sucedidos en otros países, ha dado paso a la sensatez actual, revirtiendo unas leyes que tan sólo le permitían a alguno de sus agremiados figurar mediáticamente en todo el orbe, y eso está bien.

 

Pero es bueno que reflexionen que, quienes hoy les aplauden esa misiva, son quienes más los odian y los han odiado permanentemente, porque la conquista, en el siglo XVI, no fue precisamente una excursión de niños exploradores, y la vida de las comunidades indígenas durante siglos de opresión que se agrupan, para su estudio, como "la colonia", perviven en el imaginario colectivo, pues el despojo y la esclavitud no se olvidan y el resentimiento se transmite y ha transmitido de generación en generación. Sólo es cuestión de averiguarlo.

 

Y los colegas estadounidenses que creen que el mundo gira a su alrededor, con una Serie Mundial de beisbol que es local y unos Campeones Mundiales de "Football", donde compiten solamente equipos norteamericanos, y un país al que llaman "America", olvidándose que América ya existía, hasta la Tierra del Fuego, cuando sus ancestros comenzaron a llegar a las costas de lo que hoy es Estados Unidos de América en 1620, solamente unos años antes que en Guatemala se fundara la primera Universidad.

 

¿Dónde estaban los abogados estadounidenses cuando su gobierno, hace apenas unas décadas, en la mayor prueba de desprecio que nos tienen, hacía pruebas de sífilis con ciudadanos guatemaltecos?

 

¿Salen de sus cómodas oficinas con aire acondicionado para investigar cómo viven los verdaderos nativos americanos en su país, todavía relegados a "Reservaciones", esos campos de concentración que todavía, hoy, perviven para su vergüenza?

 

¿Qué hacen los abogados estadounidenses para promover el resarcimiento de las comunidades indígenas en donde sí hubo un proceso de genocidio de las etnias promovido desde el corazón de sus instituciones en Washington?

 

Nos da pena recordarles que cada país tiene sus problemas, y como abogados somos de las personas privilegiadas que hemos podido estudiar y comprenderlos. Las preguntas, ahora, son: ¿qué hacemos por resolver nuestros propios problemas? ¿con qué autoridad moral podemos intervenir en los asuntos internos de otros países?

 

Y decimos "asuntos" y no "problemas" porque son Uds. quienes tratan de hacer ver que hay problema donde solamente hay un proceso de selección de la persona que haya de ocupar un cargo, conforme nuestra normativa legal. ¿Cuál es el problema, entonces?

 

Ni el puesto es tan importante, ni las personas son indispensables, ni están Uds. en posición de conocer todas las interioridades, ni el mundo se va a acabar. ¿Cuál es su afán de inmiscuirse en cuestiones que no les incumben?

 

Nos apena hacerles ver todo esto, pero también en Guatemala habemos abogados y ciudadanos de a pie, capaces de exigirles a nuestras autoridades lo que consideremos que deba exigírseles. Además, para eso están, también, los tribunales de justicia. Nuestra legitimación no está en duda, pero la de Uds. es inexistente.

 

Lo mejor, para todos, es que cada quien vea la viga en sus propios ojos en lugar de ver la paja en el ajeno. La paz social y las relaciones entre nuestras naciones así lo exigen para mejorar.

 

Atentamente,