ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Teorema

En la cancha del Presidente
Fecha de Publicación: 18/04/2018
Tema: Electoral
Los decanos ya eligieron. Ayer entregaron una nómina de seis postulantes al Presidente dela República, quien debe elegir a uno de ellos como nuevo Fiscal General de la República. En mi opinión, los decanos demostraron que, al menos en esta Comisión donde ellos son mayoría, las comisiones sí funcionan. Siguieron un proceso apegado a lo que la ley ordena. A muchos no les gusta el resultado, pero eso es harina de otro costal.

Los decanos no aceptaron presiones, evadieron intromisiones, fueron pacientes con los miembros de la sociedad civil de Helen Mack, también con sus homólogos en la derecha. Los escucharon y revisaron las “pruebas” de las tachas remitidas y siguieron su camino, imperturbables. Se impusieron un calendario y lo concluyeron antes de la fecha prevista.

Al inicio, crearon una tabla de gradación y la dieron a conocer a los interesados; por medio de ella asignarían puntos a cada uno de los atributos de los postulantes. Cuando llegó el momento, se apegaron a esa tabla. Entiendo que las objeciones tienen que ver con esos punteos.

Creo que hoy, cuando ya entregaron sus resultados, los decanos deberían reunirse unas veces más para criticar la tabla empleada —autocrítica. Convendría que prepararan un nuevo documento con enmiendas a la tabla utilizada esta vez, explicando las razones para cambiar. Dicho documento debiera ser público. Dentro de cuatro años, una nueva Comisión, en la que figurarán muchos de los actuales decanos, podrá crear su propia tabla de gradación pero la hará a partir del documento revisado. Se trata de aprender de los propios errores.

Recordemos que el proceso inició con 30postulantes, después de revisar sus expedientes, siete quedaron excluidos por no cumplir todos los requisitos que exigía la convocatoria. Dentro de los tempranamente excluidos llamó la atención el nombre de Emma Patricia Guillermo de Chea quien ha tenido alta exposición mediática durante años.

Posteriormente se abrió el período para recibir objeciones contra cualquiera de los 30 postulantes. Catorce de ellos fueron cuestionados por diferentes organizaciones. Tres de quienes integran la nómina ayer presentada al presidente Morales —Brenda Dery, M. Consuelo Porras y Miguel A. Gálvez—, fueron cuestionados entonces. La Comisión aceptó 23 señalamientos contra 11 candidatos, a quienes dio 10 días calendario para presentar pruebas de descargo. Recibidas tales pruebas, la Comisión inició su análisis.

El mismo día (2 de abril), la Comisión empezó a realizar las pruebas psicométricas. Después sostuvo reuniones con cada candidato. Se trató de una entrevista estructurada para cubrir tres temas: a) su plan de trabajo; b) su conocimiento de las competencias legales del MP y c) la independencia y autonomía del MP. Fueron sumamente breves, cada entrevista duró solo 10 minutos.

La parte más polémica fue al juzgar los atributos de los interesados. Para calificar los expedientes utilizaron la tabla de gradación creada al inicio del proceso. Quienes obtuvieran menos de 60 puntos quedaban afuera.

Al aplicar la tabla de gradación hubo sorpresas. Varios candidatos, de los más conocidos por el público, quedaron fuera de la competencia al no alcanzar el puntaje mínimo exigido. Dentro de los más conocidos por el público figuran:

Roberto Molina Barreto: Se le consideraba uno de los aspirantes más fuertes. Había sido Procurador General de la Nación, Presidente de la Corte de Constitucionalidad y desarrollado otros cargos importantes en el Sector Justicia. Sin embargo, la calificación que obtuvo fue de solo 40 puntos. En 2011 Molina fue uno de los magistrados que rechazó la candidatura a la presidencia de Sandra Torres. En la polarizada visión CICIG-Ejecutivo, la prensa lo había identificado como favorable al presidente Morales. Las objeciones en su contra las presentó la Organización Mirna Mack, CALAS y Convergencia por los DH.

Acisclo Valladares Molina: Durante muchos años, Valladares ha sido columnista de prensa. Posiblemente era el más conocido de los concursantes. Además, fue Procurador General de la Nación dos veces, Jefe del Ministerio Público, Embajador de Guatemala ante varios países, candidato presidencial… Sin embargo, esa amplia experiencia suya, no fue reconocida por la tabla de gradación y se le asignó una calificación de solo 43 puntos. Valladares también era considerado proclive al presidente Morales. Recibió objeciones presentadas por ProJusticia y por Convergencia por los DH por supuestas violaciones a los DH cuando era PGN y porque un hijo suyo es Ministro de Economía.

Entiendo que la tabla de gradación se centraba en la experiencia de los candidatos en el área penal, descuidando su formación en temas constitucionales y otras ramas del Derecho. Esto no disminuye, de manera alguna, el mérito que puedan tener estos dos profesionales y muchos otros candidatos en otras áreas. También podría haber una debilidad en la tabla al no asignar valor alguno a condiciones de personalidad, presentación, cultura general y otras condiciones similares. Llama la atención que entre los estudios de postgrado no se discrimine respecto de la Universidad emisora del título. Creo que esta es una distinción de la mayor importancia. Hay post grados y post grados. Tampoco reconoce los méritos del autodidacta ni el conocimiento que concede la experiencia personal.

La Comisión tenía hasta el lunes 23 de abril para presentar la nómina de los seis finalistas al presidente Morales, pero se anticipó, entregándola ayer. Felicitaciones para los comisionados por la labor cumplida.

Así, se llega al final con los seis candidatos, el más conocido por el público es el Juez Gálvez, quien ha manejado la mayor parte de casos de alto impacto presentados por la CICIG hace más de dos años, casos que aún no han llegado a la siguiente fase procesal.

Ahora la escogencia final, de acuerdo con la Constitución, pertenece al presidente Morales. Ni la Ley de leyes, ni ninguna otra ley de ella derivada obliga al Presidente a seleccionar de determinada manera. Es absolutamente libre de hacerlo de la manera que prefiera. No tiene que justificar de ninguna manera como lo hizo. Su única limitación es que no puede escoger a nadie que no figure en la nómina. Ese es el proceso, esa es la ley.

Un periódico decía ayer: Demandan a Morales transparencia en selección final. Desde luego, como acostumbra hacerlo, no dice quiénes formulan tal demanda. Por otra parte ¿cómo dejar de ser transparente cuando debe seleccionar con total libertad a uno de los seis postulados?

La prensa los grupos de presión, las oenegés interesadas, querrían que el Presidente escoja a su candidato. Quizá aún no se han dado cuenta de que todos ellos, uno más, otros menos, tienen vínculo con el MP y la CICIG o, cuando menos, que han sido contrarios a Morales y su gobierno.