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Carnets

El financiamiento de las oenegés
Fecha de Publicación: 16/03/2018
Tema: Soberanía
 


A fines del año 2000, cuando fungía como Primer Secretario y Cónsul de la Embajada de Guatemala en Oslo, recibí una orden contundente, por parte de la entonces embajadora de Guatemala, la diputada del FRG Aura Marina Otzoy Colaj.

—Vaya —me dijo—, a pedir dinero para la reconstrucción del puerto de Champerico.
—D
isculpe... ¿a dónde?
— Al Gobierno noruego, es una orden.

Resultó imposible hacerle entender que estos asuntos llevan un trámite meticuloso y profesional. Me negué por supuesto a cumplir un mandato a todas luces ridículo. Supongo que cuando ella lo intentó, se lo negaron, porque no hubo mejora alguna en ese puerto.

Obtener financiamiento de las instituciones donantes de Europa es una tarea profesional. Quien piense que Daniel Pascual, por ejemplo, se presenta un buen día ante las oficinas de la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo —NORAD— y sale con un cheque, se equivoca. Para conseguir el dinero, previamente debe realizar varios trámites. Presentar de un proyecto bien elaborado, es uno de los principales requisitos. NORAD necesita una justificación para la donación ante la ciudadanía, ya que es de sus impuestos de donde sale el dinero.

Cuando los gobiernos, o la misma Unión Europea, destinan fondos para temas específicos, exigen que la petición vaya acompañada de estudios del proyecto y una documentación completa, todo minuciosamente elaborado. Estos, son estudiados por una comisión formada por especialistas quienes decidirán si aconsejan o no recomendar que se apruebe la solicitud.

Algunos solicitantes acuden a empresas especialistas quienes los asisten en identificar la agencia adecuada, preparar los documentos y establecer el contacto. Su ganancia es un porcentaje del monto de la donación.

En algunos países, se hace a través de agencias internacionales para el desarrollo. Estas reciben un monto por parte del Estado, el cual deberán distribuir entre países y proyectos solicitantes. En este proceso muchas oenegés consiguen financiamiento para sus proyectos. Algunas veces sucede a la inversa, la agencia de desarrollo decide la conveniencia de un proyecto y lo comunica a las oenegés que pudieran estar interesadas en desarrollarlo. Estas deben realizar el proyecto y preparar su documentación dentro del perfil de la política de la donación. En Noruega, por ejemplo, NORAD entrega su listado de proyectos a oenegés noruegas, que a su vez identifican a sus pares en el tercer mundo para llevar a cabo y dar seguimiento a esos proyectos.

Las agencias para el desarrollo, lo mismo que las oenegés en Europa intercambian información sobre financiamiento. Una oficial de Landsorganisasjonen Noruega (Confederación Sindicalista Noruega) —LO— me contó que Guatemala se vio involucrada en un caso penoso. Hace más de una década, Nineth Montenegro presentó el mismo proyecto a varias agencias, de diferentes países y más de una aceptó financiarlo; multiplicó así el financiamiento. Los noruegos lo percibieron como una estafa. Entiendo que después de ese acontecimiento le suspendieron la ayuda. En la actualidad, existe cooperación de varios países donantes para un mismo proyecto en acuerdo de antemano. No solamente dividen la responsabilidad sino también el monto del financiamiento.