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Teorema

Premoniciones
Fecha de Publicación: 02/12/2017
Tema: Política
En 1937, hace 80 años, Winston Churchill redoblaba sus advertencias a los ingleses sobre Hitler, el desarrollo del nazismo y el peligro que representaba. Pocos hicieron caso de aquella prevención.

Los europeos habían vivido la primera guerra mundial veinte años atrás. Dieciséis millones personas, mayormente hombres jóvenes, habían perdido la vida en el quinto conflicto más mortífero de la humanidad. Los padres, hijos, hermanos, cónyuges y amigos de los fallecidos mantenían fresco su recuerdo. Nadie quería oír hablar de otra guerra.

Un año después, el 30 de septiembre de 1938, Chamberlain, Dadalier y Mussolini, máximos dirigentes de Inglaterra, Francia e Italia respectivamente, reunidos con Hitler, celebraban la firma del Pacto de Múnich. Habían traicionado a Checoeslovaquia entregándola a Hitler a cambio de la paz. Ni Rusia comprometida a apoyarla ni la misma Checoeslovaquia habían participado en las discusiones previas al “pacto”.

El Primer Ministro del Reino Unido, Neville Chamberlain regresó a Londres en calidad de héroe, asegurando que su pacifista “Política de apaciguamiento” había sido exitosa. Seis días después, el 5 de octubre de 1938 asistió al Parlamento para presentar los términos ya firmados por él, del que después sería conocido como el Pacto de la vergüenza. La mayoría de representantes le otorgó su confianza y apoyo.

De pronto, de entre las pocas voces opositoras surgió la de Winston Churchill diciendo: “Entre la guerra y el deshonor, habéis elegido el deshonor… y tendréis la guerra”. La frase se volvió famosa, especialmente cuando su profecía se convirtió en espantosa realidad.

Esta semana, Donald Trump, advirtió a los británicos sobre el peligro que para ellos representa la comunidad islámica que habita en la isla. La primer ministro Theresa May, el alcalde de Londres Sadiq Aman Khan, la prensa inglesa, los partidos políticos y una amplia mayoría de ciudadanos de ese país reaccionaron indignados exigiendo a Trump que se retracte y ofrezca disculpas a los miembros de esa comunidad.

¿Se trata de otro de los muchos y muy desafortunados exabruptos de Trump? ¿Está levantando una cortina de humo para que desvanecer un evento importante para los norteamericanos? O es otra premonición, hoy de un estadounidense, como en 1930 la de un inglés.