ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Teorema

El fracaso de la paz
Fecha de Publicación: 29/12/2016
Tema: Soberanía
 
El origen de lo que después se transformaría en el movimiento guerrillero en Guatemala aconteció el 13 de noviembre de 1960. Fue un asunto totalmente doméstico dentro del Ejército Nacional de Guatemala –ENG.Un grupo de militares se rebeló en contra de procedimientos internos de esa institución, exigiendo la destitución del Ministro de la Defensa y la depuración de militares de alto rango. Protestaban por haber permitido que se utilizara el territorio nacional para entrenar a tropas extranjeras preparándolas invadir la Bahía de Cochinos en Cuba. 
 
El movimiento fracasó dejando oficiales muertos en ambos bandos. Algunos insubordinados fueron apresados, pero otros –unos 70– lograron escapar. Habiendo sido una intentona cruenta, de ser atrapados habrían quedado expuestos a un juicio militar por insubordinación agravada con homicidio, y expuestos a penas severas. La mayoría huyó hacia El Salvador y Honduras.
 
Cuatro meses después, 23 de ellos ingresaron clandestinamente a Guatemala. Iniciaron contacto con partidos políticos, incluido el derechista Movimiento de Liberación Nacional –MLN. Buscaron convencer a Mario Sandoval Alarcón, entre otros, para que los apoyara en su intención de derrocar al Gobierno. Los políticos les negaron su respaldo y ellos se refugiaron en las montañas.
 
A principios de 1962, se autodenominaron “alzados en armas” y se definieron en rebelión contra el corrupto gobierno de Ydígoras Fuentes. Más tarde, influidos por Cuba y la juventud del PGT, adoptaron la retórica marxista, pasando a afirmar que su lucha era a favor de los trabajadores y en contra de los oligarcas, causantes de la pobreza de los primeros.
 
Quisiera razonar sobre las dificultades de movilización de la guerrilla, considerando lo que sucede cuando una familia de cinco miembros decide ir a acampar a la playa. Solo van a dormir una noche y ya para eso requieren una maleta con ropa limpia y otra con ropa de cama. Cocinar significa llevar una caja con ollas, platos, cubiertos… y otra con alimentos. La tienda de campaña y los colchones de aire son otra cosa. Hay un botiquín en caso de emergencias. La pañalera y la nica del bebé no pueden faltar. El baúl de la camionetilla es insuficiente y hay que poner cosas en el techo... ¡Uff!
 
Desde luego, la guerrilla viajaba con menos equipaje pero no movilizaban a cinco sino a cientos de personas y no iban a dormir una noche sino meses. Además, al equipaje había que agregar las armas, las granadas, bombas y minas, lo que complicaba la logística. Mientras la familia viajaba por carreteras, la guerrilla lo hacía de noche y por veredas ya que los caminos estaban vigilados. Total, cómo lograban hacerlo es todo un misterio.
 
Me considero incapaz de dilucidarlo, a menos que (siendo muy mal pensado), considere que contaban con la protección del ENG. Cuando menos, que a los comandantes militares no les interesaba enfrentar militarmente a sus antiguos compañeros de armas. Y como institución ¿Por qué habría el ENG de querer ayudarlos? Sigo especulando con una respuesta simple: Al ENG le convenía mantener una actividad contrainsurgente de baja intensidad pero tan prolongada como posible. Así, el ENG gobernó el país durante 20 años en su beneficio. Dieciséis años lo hizo directamente y los otros cuatro fue el “poder tras el trono” de Méndez Montenegro.
 
En aquella época, la percepción que la población tenía del Ejército era muy negativa. Principalmente entre estudiantes y obreros, los militares de alto rango eran vistos como criminales que se habían apropiado del país. Gobernaban de manera abusiva, corrupta y dictatorial. La gente los consideraba prepotentes, abusivos, opresores, arbitrarios, incultos… En vez de intentar resolver tan grave problema de imagen, los coroneles y generales hacían todo lo posible por confirmarla.
 
La versión oficial indica que el enfrentamiento duró 36 años del 13 de noviembre de 1960 al 29 de diciembre de 1996. En realidad creo que fueron 20 que van de principios de 1962 a mayo de 1983. Solo dos meses antes, militares de bajo rango habían derrocado al gobierno corrupto del general Romeo Lucas y nombrado a un triunvirato militar que muy pronto quedó en manos del también general Efraín Ríos Montt
 
Ríos no comulgaba con la tesis militar sino, de acuerdo con sus jóvenes electores militares, dispuso terminar con la guerrilla, y lo consiguió. A principios de mayo los territorios ocupados por los subversivos ya habían sido recuperados. El resto del año, con Fusiles y frijoles y la creación de las PAC, la guerrilla estaba militarmente destrozada. Muchos guerrilleros se rindieron, otros escaparon a México y otros países. Algunos, los que menos, se refugiaron en las montañas pero con una capacidad bélica diezmada, nunca volvieron a constituir una amenaza real.
 
Después de la derrota sufrida en 1982 la guerrilla mantuvo un bajo perfil a lo interno del país, sus actividades eran fundamentalmente criminales. Hasta poco antes de la firma de la paz, siguieron secuestrando personas, exigiendo rescate por su liberación. No había mayor diferencia con las maras de hoy. En cambio, en el campo internacional fueron muy activos y exitosos, logrando embaucar a varios países.
 
Aquí se empodera, hasta convertirse en protagonista principal, un actor que hasta entonces había mantenido un perfil bajo: la ONU y la comunidad internacional o los países amigos, como entonces eufemísticamente se hicieron llamar. La guerrilla, el gobierno y el ENG se sentaron a una mesa de negociaciones dirigida y coordinada por las Naciones Unidas convertida en juez y parte.
 
Juez parcial y parte poderosa que actuó abiertamente de la mano con la guerrilla, grupo al que se sumó la Iglesia Católica a través de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala ─ODHAG. Los presidentes Cerezo, Serrano, De León y Arzú, vieron ante sí, cada uno en su oportunidad, la posibilidad de un Premio Nobel de la Paz. El cuadro lo completaba la representación del ENG, la que fue anuladacon hoteles de lujo y servicio en la habitación de manjares delicados y licores finos, además de la presión internacional ejercida a través de la ONU.
 
¿Quién redactó los Acuerdos de Paz? Si el lector se ha tomado el trabajo de leer al menos una parte de los mismos, se habrá dado cuenta de que se trata de una obra coherente en su desarrollo. Aborda con propiedad aspectos étnicos y religiosos así como políticos y económicos. Impresiona la forma como coordina unos y otros. Es un buen trabajo multidisciplinario.
 
Ninguno de los grupos locales representados en las discusiones reunía los conocimientos y habilidades que requiere una obra así. Las Naciones Unidas sí cuentan con personal altamente calificado y experto en todas esas disciplinas. Creo, y esta es una opinión muy personal, que mientras los negociadores se sentaban en una mesa mexicana a hablar babosadas, en algún país posiblemente europeo, los expertos de la ONU redactaban los documentos.
 
Reconozco que no tengo ninguna prueba de lo anterior, que es un razonamiento totalmente inductivo a partir de la pobreza de los documentos que emanan del Estado. Los proyectos legislativos que presentan al Congreso las entidades que tienen iniciativa de ley, incluida la USAC, suelen estar redactadas de manera muy elemental. Esto, pese a que trata de temas mucho más simples.
 
Conocedores del tema constitucional aseguran que el proceso que condujo a la firma de los Acuerdos de Paz violenta la Constitución de la República, haciéndolos nulos. Además, cuando fueron sometidos a una Consulta Popular, la población dijo: NO, con absoluta claridad. Así, los Acuerdos de Paz, no ofrecen metas válidas de largo plazo que se adapten a las aspiraciones de la mayoría de ciudadanos. Por lo contrario, presentan posturas de una izquierda que en eventos electorales no llega a superar el 5% de apoyo popular.
 
Quizá sea por eso que en Guatemala nunca hubo paz, solo perdedores y beneficiados. Quizá sea eso mismo lo que explique el resultado de una encuesta publicada el pasado martes 27 (página 15) por Prensa Libre, donde se preguntaba: ¿Considera que en Guatemala existe un ambiente de paz? El 94% de los consultados respondió: NO.
 
Muchas gracias a quienes reenvían los artículos de Pi o los distribuyen por las redes sociales. Si desea hacer un comentario, este será bienvenido en Pi.Teorema@Gmail.com.Si prefiere hacerlo por Facebook, utilice el enlace:https://www.facebook.com/notes/fernando-garc%C3%ADa/teorema-el-fracaso-de-la-paz/10211608580275226

SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería eléct
OTROS TÍTULOS DEL MISMO AUTOR:

Ver todos