ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Teorema

¿Ganará Trump la candidatura presidencial?
Fecha de Publicación: 10/04/2016
Tema: Electoral
 
Una muy querida amiga, detesta firmemente a Donald Trump y lo expresa con apasionamiento. Ha perdido el mínimo asomo de objetividad. Si le digo que es un hombre alto, ella responde que tiene los ojos saltones. Que si tiene los pies grandes, responde que suda mucho… y así. Desde luego, cualquier referencia a las dotes económicas, políticas, empresariales; y aún peor, a sus condiciones filosóficas o morales, la hacen lanzar impetuosos oprobios.
 
Trump ha conseguido ese tipo de reacciones en muchas personas tanto dentro como fuera de su país. Imagine cómo lo perciben los mexicanos y tanto o más que ellos, aunque con mayor sutileza, los medios de prensa más importantes del mundo. Incluso sus correligionarios republícanos lo abominan, al tiempo que les causa un miedo cerval. Tanto, que el precandidato republicano teme ser objeto de un boicot por parte de su propio partido. Ante ese extremo ha amenazado diciendo que, de suceder, se inscribiría como candidato independiente.
 
Si tal extremo llegara a acontecer Trump no ganaría, pero el Partido Republicano recibiría un golpe sin precedente. La probabilidad de triunfo en la contienda se esfumaría, favoreciendo al Partido Demócrata. Además, con un tercer partido económicamente fuerte, y seguidores extraídos de sus propias filas, el futuro de los republicanos, al menos en el mediano plazo, sería sombrío.
 
Los poderosos medios televisivos, radiales e impresos de Estados Unidos lo atacan con tanta vehemencia como mi amiga. El partido está en contra suya. La comunidad LGBT (Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender) lo considera su enemigo. La población femenina le retiró su apoyo. Los latinos, los islámicos y otras minorías étnicas no están con él. Con esos antecedentes, planteo la pregunta: ¿Cómo es que el aborrecido Trump, a pesar de tantos odios y amenazas sigue liderando la elección para obtener la candidatura republicana?
 
La población estadounidense tiene un alto nivel educativo. La ONU le asigna un índice de educación de 0.97, que lo convierte en 12° más alto en el mundo. Así que incursionar por esos laberintos a nada conduce. ¿Que si tiene mucho dinero? Cierto. Pero sus gastos de campaña son inferiores a los de sus competidores. Trump ha gastado unos 12 millones de dólares (incluyendo fondos propios, su recaudación asciende a 19). Esta cifra es inferior a la de Cruz, quien ha recaudado 47 millones y lleva gastados 28. Mucho más alta que la suya es la recaudación de Clinton, quien lleva US$ 115 millones recaudados y ha gastado 80, o la de Sanders que ha recaudado 75. (http://www.elespanol.com/mundo/20160201/98990406_0.html).
 
Mediante la estrategia de ofender a diestra y siniestra, Trump se convirtió en el hombre–noticia, consiguiendo titulares cada vez que abre la boca. Todos los medios publican lo que diga, principalmente con un comentario negativo. Así que la respuesta tampoco puede estar por allí.
 
Creo que la explicación debe encontrarse entre sus asesores de campaña. Muchas personas piensan que es él quien toma todas las decisiones. Que sus ataques contra México y los islámicos nacen dentro de su corazón xenófobo. Que las ofensas a terceros, que suele distribuir con generosidad, forman parte de su carácter pendenciero.
 
Un interesante artículo publicado en el diario El País (http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/31/actualidad/1459439180_167823.html), por ejemplo, dice: Donald Trump, posible futuro presidente del país más poderoso del mundo, tiene una virtud. La franqueza. A diferencia de casi todos los demás políticos, ni se mide, ni se corta. Insulta a las mujeres, a los negros, a los musulmanes, a los hispanos, al presidente Obama, a Hillary Clinton, a sus rivales para la candidatura presidencial republicana, y a sus esposas, pero es fiel a sus impulsos. Dice lo que piensa.
 
No estoy de acuerdo.Hay que recordar que se trata de un empresario exitoso y que como tal, solo tomará decisiones con base en datos concretos, provenientes de informes confiables. Principalmente, lo hará con base en el consejo de sus asesores. Estos, por otra parte, deben ser lo menos tradicional que uno pueda imaginar. Le proponen ofrecer declaraciones casi suicidas que han terminado funcionando. Ellos deben tener un gran conocimiento de las emociones de ese público educado.
 
Si Trump, tomara decisiones por sí, podría haber acertado una o dos veces, quizá tres, pero ya estaría fuera de la contienda. Es probable que el ataque a las mujeres --que ha significado su primera grave caída--, sí haya sido una torpe decisión suya. O el primer gran error de esos asesores que actúan tras bambalinas, como sombras sin rostro.
 
Pienso que es posible (que existe ese riesgo, subraya mi amiga) que Trump alcance el número de delegados que necesita para ser electo o, al menos, que obtenga una diferencia sustancial respecto de Cruz, su más cercano contendiente. Si eso sucede habrá de pasar a un regateo interno con su partido que, mediante los súper delegados, podría intentar alejarlo del triunfo.
 
Rudolph Giuliani el exalcalde de la ciudad de Nueva York (1994-2001), quien conserva intacto su prestigio después de 15 años, extendió su importantísimo apoyo a Trump, con vistas a la próxima disputa por los delegados de Nueva York. Giuliani dijo que respaldaba su posición en economía, inmigración y seguridad.
 
Muchos vaticinan la derrota de Trump y aportan argumentos para sustentar tales pronósticos. Me temo que, dentro de los que he escuchado o leído, se ha tratado más bien de una expresión de deseos. Mucho habrá de ser decidido el martes 19 en Nueva York.
 
Muchas gracias a quienes reenvían los artículos de Pi o los distribuyen por las redes sociales. Si prefiere hacerlo por Facebook, utilice el enlace: (https://www.facebook.com/notes/fernando-garc%C3%ADa/teorema-ganar%C3%A1-trump-la-candidatura-presidencial/10209208544235825). Si desea hacer un comentario, este será bienvenido en Pi.Teorema@Gmail.com
 
SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería eléct
OTROS TÍTULOS DEL MISMO AUTOR:

Ver todos