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Mi Esquina Socrática

Los olvidos de la justicia
Fecha de Publicación: 01/04/2016
Tema: Justicia
 
 
 “Los olvidos de la justicia entre los justicieros”: Thelma, Iván, Jorge y el procónsul”
 
Todos aplaudimos la labor de don Iván Velázquez en desmontar la infraestructura de “La Línea” y de algunos grupos involucrados en el desfalco masivo en las Aduanas. Por mi parte, siempre con la misma reserva: Esa labor habría de ser competencia exclusiva de los guatemaltecos, pues de lo contrario queda herida muy gravemente la soberanía nacional y el sentido colectivo de la responsabilidad de todos para que impere de veras entre nosotros un Estado de Derecho.
 
Por eso mismo, me pregunto: don Iván, ¿se sentiría cómodo con una CICIG como usted la maneja, pero en su nativa Colombia y presidida por un ecuatoriano?
 
Y en todo ello Mr. Todd Robinson, ¿qué papel subterráneo, y con qué derecho, se ha arrogado la implementación de la ley en Guatemala? ¿Si en un caso paralelo, se estableciese una CICIG para los Estado Unidos, alternando su conducción entre un delegado de Putin –el equivalente de Francisco Dall’Anese entre nosotros– o uno designado por la Unión Europea, el análogo de don Iván aquí?
 
Me anticipo a quienes me reprochen por no manifestarme en todo esto políticamente correcto. Pues ejercito, ni más ni menos, el derecho universal a la libre expresión, derecho humano, que no político.
 
He ahí algunos “olvidos” del principio de la “justicia pronta y cumplida” e igual para todos, o de lo que más se le aproxima, del debido proceso, y en el que han incurrido a veces tanto don Iván como doña Thelma y, por supuesto, nuestro gris Procurador de los Derechos Humanos Jorge de León Duque. Lo mismo le endilgo al ilegítimo Mr. Todd Robinson.
 
“Olvidos” en una CICIG que ustedes con tanto empeño han promovido en Guatemala, y solo en Guatemala, en el entero planeta.
 
Un primer “olvido”, para ustedes muy oportuno: Esa canallesca condena de por vida contra Erwin Sperisen en el cantón de Ginebra, en Suiza. Don Iván, usted personalmente me dijo que en ese caso fabricado por su predecesor, Francisco Dall´Anese, en confabulación por aquel entonces con Claudia Paz y Paz, nada podía hacer. Pero, sin embargo, mantuvo a la CICIG como querellante adhesivo en ese caso ahora sujeto a casación en Suiza, después de cinco años de un injustísimo encarcelamiento “en solitario” de Erwin.
 
“Otro olvido” del principio jurídico de una “justicia pronta y cumplida” e igual para todos: El coronel Juan Chiroy Sal fue remitido a prisión preventiva en el año 2012 por “incumplimiento de deberes”. Estamos en el 2016 y todavía no ha sido llevado a juicio. Ese acusado solicitó audiencia ante las autoridades judiciales correspondientes, que le fue pospuesta ilegalmente veintitrés veces. A la vigésima cuarta, le denegaron hasta la posibilidad de una fianza, cuando ya hasta había cumplido con la pena máxima que se le habría asignado de habérsele declarado culpable previamente en un proceso que nunca tuvo lugar. Y ahí permanece todavía “preventivamente”…
 
Doña Thelma: En solo ese caso se ha violado, y los funcionarios a sus órdenes en el Ministerio Público no parecieron reparar en ello, el contenido del artículo 277 del Código Procesal Penal. Así como los jueces competentes, además, adicionalmente habrían violado el artículo 268 del mismo Código, y sus fiscales al no oponérseles incumplieron con su deber. El segundo de los artículos ordena así: “…Debe de terminar el encarcelamiento preventivo cuando supere el tiempo de la pena que se espera”. Y el artículo 277 aclara que “…El tribunal decidirá inmediatamente en presencia de los que concurran” a la cita judicial.
 
Repito: lo más irónico de este caso es que por ese delito de incumplimiento de deberes, de habérsele hallado culpable, se le habría condenado de uno a tres años de cárcel. Y ya los cumplió sin haber sido jamás vencido en juicio. Por ese abuso de autoridad, doña Thelma Aldana estaría sujeta en cualquier tribunal de un verdadero Estado de Derecho a la pena de tres a seis años de prisión, y el juez, por su parte, respectivamente por el delito de prevaricato. Pero ella, una vez más por obra y gracia de Barack Obama, también ha sido objeto de una condecoración oportuna otorgada en Washington D. C. por el Departamento de Estado…
 
Pero nada pasa y nadie dice nada, mucho menos don Iván y don Jorge, el Procurador de los Derechos Humanos que hasta archivó la denuncia de este caso cuando le llegó a sus manos.
 
La triste forma habitual entre nosotros de empezar cada año en el sector justicia, el más deplorable e incompetente de todos los servicios soberanos del Estado.
 
O según un adagio humorístico: “la administración de la injusticia siempre recae en las manos más adecuadas”.
 
Otro protagonista del mismo caso: el magistrado de la Cámara Penal de la Corte Suprema, don Neri Medina, que ha retardado maliciosamente desde octubre del 2015 la tramitación de un recurso improcedente de casación del caso de ese mismo coronel Juan Chiroy Sal.
 
Y tengo otros “olvidos” en línea.
 
Y usted, querido lector, ¿recuerda de algún secuestrador, de algún asesino, de algún pirómano, de algún amigo de lo ajeno, de algún extorsionista del EGP, del PGT, de la ORPA, de la FAR, o contemporáneamente del CUC, que haya sido objeto de parecidos “olvidos”?
 
Por lo menos yo, de ni uno solo.