ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Reflexión

¿Soberanía en venta?
Fecha de Publicación: 24/05/2013
Tema: Gobierno

 

 

Uno se pregunta si es válido que éstos extraños inclinen la balanza conforme a su particular visión.

 

Guatemala es un Estado libre, independiente y soberano, organizado para garantizar a sus habitantes el goce de sus derechos y de sus libertades.  ¿Pero realmente lo será?  Es libre y soberano? Garantiza los derechos de todos o se privilegia a veces unos y a veces otros?

 

Esa es la pregunta que se formulan muchos guatemaltecos, al observar el impacto que tiene sobre las instituciones nacionales y sobre la propia población, la presencia protagónica de ciudadanos extranjeros que se inmiscuyen en situaciones de conflicto entre los propios ciudadanos. 

 

 

Uno se pregunta si es válido que éstos extraños inclinen la balanza conforme a su particular visión en favor de unos y en detrimento de otros, como si resolver nuestros conflictos no fuera una atribución propia del Estado guatemalteco y no de visitantes que se creen dueños de la verdad.

 

 

Sin embargo, pareciera que a conveniencia de los gobiernos de turno se adopta la postura de agachar la cabeza a los mensajes de estos Representantes, colocando en situación de tremenda vulnerabilidad al sistema de Justicia, al ignorar la esencial independencia e imparcialidad que debe prevalecer para decidir lo que conforme a Derecho corresponde. 

 

 

Uno se pregunta también, cual es el beneficio para Guatemala ante la cesión fáctica de soberanía que se exacerba en momentos de alta conflictividad y decrece en los momentos en que se retoma la gobernabilidad.

 

 

Lamentablemente, mientras más se manifiesta la debilidad de nuestras instituciones, mas se consideran los extranjeros con el derecho y la “obligación” de intervenir en nuestros asuntos internos conforme a su limitado y parcial conocimiento de lo que ha sido la vida nacional, y por supuesto, seguros que ellos no pagarán los costos que su injerencia provoca.

 

 

En momentos en los que públicamente se cuestionan las acciones y políticas de gobierno, en particular en cuanto a las prioridades y la falta de transparencia así como la escalada de la deuda pública que amenaza con exacerbarse aún mas a través de los engañosos “beneficios” de Petro-caribe, surge con mayor fuerza el desprecio hacia las autoridades competentes. 

 

 

Esas acciones son las que dan motivos para que los politiqueros que dominan el Congreso utilicen la figura de la interpelación como función suprema de ese organismo, mientras minan aún más el avance institucional que requiere reformas legislativas urgentes y la atención a las distintas funciones que competen a ese Organismo.

 

 

Queda así diezmada la credibilidad de dos de los Organismos de Estado que voltean la vista hacia el Organismo Judicial y el Sistema de Justicia, destinado al rescate en la viabilidad de la nación y salvaguarda de la institucionalidad. 

 

 

Y es aquí donde la ingerencia de representantes de otros Estados grandes y poderosos, así como de organizaciones civiles financiadas por éstos, se identifican cada vez mas como “gobernantes de facto” de este pueblo fraccionado. 

 

 

Naciones que dentro de sus fronteras discriminan impunemente por razón raza y de nacionalidad,  pero que fuera de su territorio se convierten en activos exponentes de una “justicia” ad-hoc ajustada a sus intereses con total desprecio al respeto y la reciprocidad que alumbra las relaciones equitativas entre los Estados.

 

 

El respeto a las instituciones conforme a la Ley es obligado para propios y extraños.

 
 
   
Powered by NeBSGT