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Teorema

El sueño guatemalteco
Fecha de Publicación: 19/10/2015
Tema: Educación
La frase que utilizo como título de este artículo no es mía;  no consigo recordar quien lo dijo (o escribió) antes. Sólo sé que desde el principio me gustó mucho. Recuerdo que el autor del original sugería que no debemos perseguir más el sueño americano sino crear nuestro propio sueño.
 
Pero aún no existe tal cosa como un sueño guatemalteco. Acaso existen muchos, quizá uno por cada habitante. Hace falta unificarlos, fundirlos en uno solo. Para ello tendríamos que conocerlos todos. Al menos algunos. En este artículo quiero explicar el mío.
 
Una mujer indígena acude a un Puesto de salud (la expresión más básica de la salud pública). Al llegar la felicitan, informándole que la prueba de embarazo hecha en su visita anterior resultó positiva. Después de algunas formalidades, la incorporan a un programa que le proveerá atención pediátrica durante los nueve meses siguientes. Además le proporcionará los nutrientes necesarios para que durante su vida uterina, el recién concebido bebé pueda desarrollarse con una nutrición adecuada que por conducto de su mamá llegue a él.
 
Al nacer el niño, y hasta su segundo cumpleaños, esto es 1004 días después, la madre seguirá recibiendo los nutrientes adicionales a la leche materna y otros alimentos que su familia provea al infante. No será un niño gordo, pero sí será uno bien nutrido, sin carencias y sin excesos. El costo de esos complementos será por cuenta de los impuestos que paga la nación al Estado, quien los administra. La gente sabrá, y estará gustosa de conocer que parte de su sacrificio fiscal tiene ese destino. Se trata de una suma modesta ya que no se refiere a toda la alimentación sino solo al complemento (vitaminas, papillas Incaparina...). Así, alcanzará para todos. La mayor ingesta de nutrientes provendrá de la leche materna y algunos sólidos propios de la cultura familiar.
 
A los dos años, el niño es recibido en una guardería que se ha levantado como extensión de la escuela. La inversión necesaria para la ampliación la hicieron algunos finqueros de la localidad, dentro de un programa que les permite descontar esas erogaciones del Impuesto Sobre la Renta –ISR. Las fincas, así como otras empresas locales han acogido ese programa con entusiasmo y proveen su eficiencia a las tareas de ampliar, reemplazar mobiliario y proveer el mantenimiento anual del edificio. Las escuelas ya no sufren esas carencias.
 
La guardería es atendida por madres de la localidad quienes encuentran ventajoso trabajar un día y liberarse, dos o tres semanas del matinal cuidado de sus hijos, lo que les permite trabajar y contribuir a la economía familiar. Además,  una maestra especializada en los procedimientos de Estimulación temprana, trabaja con los niños haciendo los ejercicios e instruyendo a las madres (o a los padres) sobre las tareas que deben realizar para estimular la inteligencia de sus bebés.
 
Cuando los niños cumplen tres años de edad, abandonan el curso de Estimulación temprana y pasan a uno de enseñanza del idioma castellano. Este es provisto sin importar que su familia hable una lengua indígena o no. Aquí ya se empieza a utilizar la tecnología en la enseñanza, aplicando métodos audiovisuales. Este es un programa de dos años.
 
Llegada esa edad, el niño ha recibido en tiempo y sin costo, todas las vacunas que precisa. El día de su segundo cumpleaños  recibe como regalo, en nombre de la población del país, una Tablet. En India se ofrecen más de 40 modelos con precios por debajo de US$ 50 (Ver: http://www.mysmartprice.com/mobile/pricelist/tablet-price-list-in-india.html#subcategory=tablet&property=1200652-2267506&startinr=2044&endinr=4999&sort=price:asc) estos equivalen a 3,250 rupias. Al comprar grandes cantidades, se consiguen mejores especificaciones por el mismo precio.
 
Una persona conocedora de la tecnología digital (mejor si es un maestro) enseñará a los niños cómo encontrar en la Internet lo que les interese y les dejará tareas adecuadas a su edad y conocimiento. Para los padres puede ser complejo, pero para el niño, quien ya tuvo entrenamiento previo, el proceso será simple. Los abuelos, se sorprenden cuando los nietos hacen uso de sus celulares inteligentes con la facilidad que ellos de niños hacían malabares con sus yo-yos. Hoy, el niño, en sus primeros años, dice: “Prestá, abuelo”, toma el celular o el control de la TV y le da una cátedra completa.
 
Así, con su Tablet bajo el brazo, el niño entra a párvulos. Muy pronto aprenderá a leer y escribir (presionando teclas) y lo hará con muy poco esfuerzo porque será de su mayor interés hacerlo. No necesitará de un maestro para conocer los números y algunos elementos de aritmética básica. En la escuela verá televisión varias horas, centrándose en los canales de Discovery y semejantes, así como algunos DVD educativos. Será un niño libre que aprenderá con base en su propio interés y aptitudes.
 
Al cumplir 7 años, el niño de mi sueño entra a la educación primaria. Desde luego, no es la misma primaria de hoy, tan parecida a la de hace cien años, sino de una muy distinta. Los niños aprenderán a investigar, su curiosidad será estimulada y ellos serán orientados a encontrar por sí la respuesta a sus preguntas. Sabrán que el aprendizaje no termina jamás y que si bien, algún conocimiento se concentran en documentos, también está en donde uno vea, en la gente con quien conversa, en las cosas que a otros pasan desapercibidas.
 
Los niños sabrán lo poderosos que pueden ser si desarrollan las facultades que ya poseen. Robustecerán la confianza en ellos mismos. Comprenderán la importancia de la autodisciplina y de fortalecer su carácter. Aprenderán a expresarse oralmente y por escrito, a través de palabras, dibujos, pintura, escultura, música, danza, teatro y otras formas de manifestar su creatividad.
 
Entenderán que, en su infancia, del Valle, Bismark, Gandhi, Churchill, Thatcher, Reagan, Kant, Marx, Mises, Tesla, Edison, Meucci, Cooper, Ford, Marconi, Freud, Pasteur, Picasso, Lennon, Mozart, Darwin, Einstein, Hawking, Borges y muchos otros que cambiaron el mundo, no tenían significativas diferencias con ellos. Que los hombres más destacados sobre la tierra adquirieron su grandeza con el desarrollo de las virtudes que a ellos conviene desarrollar.
 
Desde párvulos los profesores habrán identificado, de entre estos niños a los más inquietos y curiosos, a los observadores e investigadores naturales. Después de entre nueve y once años de escolaridad, quizá menos dependiendo de sus aptitudes, habrá que asegurar algunos puedan seguir estudiando por medio de becas. Los menos aptos habrán sido orientados hacia escuelas vocacionales técnicas.
 
Fundaciones privadas, algunas empresas, así como personas individuales, financiarán, descontándolo de su ISR, becas de estudio para los más aptos de estos jóvenes y vigilarán su desempeño. El Estado administrará las becas que ofrecen otros países y financiará la parte de gastos no cubiertos. Tal vez, más de uno de cada diez tenga la oportunidad de concluir estudios universitarios con financiamiento social.
 
Los demás, si así lo desean, tendrán la oportunidad de optar a cursos universitarios a distancia, desde sus propias escuelas debidamente equipadas para hacerlo y desde sus casas. Las universidades más prestigiosas del mundo, como Harvard y MIT, ofrecen tales cursos gratis o a muy bajo costo. Así, quizá algún día, el niño de mi sueño y otros como él digan: Que los gringos se queden con su sueño americano, nosotros tenemos un país que construir.
 
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SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería eléct
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