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Reminiscencias

Coronela
Fecha de Publicación: 23/09/2015
Tema: Piel adentro
Esta vez mi parte de poeta, comparte con ustedes, amables lectores, dos poemas que escribí a mi madre Pepita Gularte de Maldonado, durante su enfermedad la primera, y después de su muerte la segunda. Este 21 de septiembre habría estado cumpliendo años.
Sean magnánimos y no juzguen la métrica, únanse sí al sentimiento de una hija por su madre.
 
Coronela
Fuiste grande en tu gloria, Coronela/fuiste guapa y así lo supiste/fuiste grande en tu gloria, Coronela/y así lo gozaste.
No quieras para hoy las glorias pasadas/el viejo roble no volverá a ser recién sembrado.
No quieras para hoy las glorias ya idas…/idas están/ y en el pasado guardan secretos que sólo tu alma conoce.
Dios ha querido que sobre glorias y penas pasadas/ forjes tu alma como el acero/
Que tiembla y se dobla pero que no se rompe.
Dios ha querido en la vida darte un purgatorio para purificar tu alma/
Y que al beso postrero a la vida, y al beso primero a la vida de nuevo/
Sirvas a Él y a su Madre, un alma purificada/
Un alma que supo lo que es la vida.
Fuiste grande Coronela cuando mandabas/cuando servías, cuando agasajabas/
Cuando reías y también cuando llorabas.
Si fuiste grande Coronela/ más grande eres hoy/ cuando crees que ya no sirves/
Cuando te ves como rosa mustia y crees llegado el hastío.
Eres grande Coronela cuando físicamente te reduces/
Cuando no eres paciente y cuando le reclamas a la vida.
¿Qué más quieres pedirle a la vida?/Tu tronco rollizo dio cinco ramas/
Cinco ramas que han florecido/cinco ramas que perduran tu linaje.
Permítete a ti misma ser feliz…/permite a los tuyos gozar de ti/
Que cada uno sienta al verte, que mientras te vas…vives…/
Que vives intensamente, porque así lo quiere Dios.
Todos te queremos/cómo no hacerlo si fuiste el pozo que nos dio la vida/
Cómo no hacerlo si fuiste el árbol que cobijó nuestro cansancio/
Cómo no hacerlo si fuiste ese tronco fuerte lleno de savia generosa…/
Cómo no hacerlo, si fuiste madre.
Sé grande en tu nobleza Coronela/sé grande en tu humildad/
Que tus vástagos florezcan a la luz de tu paciencia/
Que al momento supremo del encuentro, digas “Señor aquí está tu hija/
Recíbeme Señor que estoy cansada/ recíbeme Señor que tengo sed de tu ternura/
Recíbeme Señor porque en la Tierra he dejado un huerto de rosas lleno/
Que mi alma sembró para Ti”.
 
Te fuiste Coronela
Viviste Coronela como centinela que guardó su puesto/
Viviste Coronela como fuente que nunca se secó/
Viviste Coronela como árbol que sombra siempre dio.
Tu vida fue por un camino a veces llano, a veces duro/
Tu vida fue por un camino de rosas y de espinas lleno/
Tu vida fue por un camino que Dios mandó que recorrieras.
Si en tu juventud fuiste rosa/ en tu vejez fuiste roble/
Si en tu cuerpo latió la vida/ en tu espíritu habitó la fortaleza.
Dejas el ejemplo de quien supo amar/ dejas el ejemplo de quien supo ser humilde/
Dejas el ejemplo de tu espíritu inquebrantable/dejas el ejemplo de tu fe.
Si te admiré cuando reías/si te admiré cuando llorabas/más te admiro ahora/
Cuando inerte tu mano a tu frente subía/ en un esfuerzo supremo para hacer la señal de la cruz.
Te dormiste en brazos de María/te dormiste en brazos de José/ te recogió en sus brazos Jesús/ te mostró a los ángeles de los cielos/ premió tu vida con la vida eterna/
Y te colocó entre sus escogidos.
Descansa Coronela/tus vástagos seguirán tu ejemplo/
Descansa Coronela, vela por nosotros/
Descansa Coronela y cuando llegue el día de nuestro nuevo encuentro/
Sal a recibirnos/pon la mesa de cosas llena/ pídele a María, pídele a José, pídele a Jesús
Que salga a nuestro encuentro/que haya fiesta en el cielo/dile que eres una madre/
Que espera la llegada de ramas que a su tronco hacen falta.
Dile que dejaste la Tierra para preparar el camino/dile que le obedeciste porque Él te dio la vida/dile que le amaste y que nos enseñaste a amarlo.
Dile Coronela que hay gozo en nuestra alma/ dile Coronela que aceptamos su voluntad/
Dile Coronela “Misión cumplida, he visto una nueva tierra, he visto un nuevo cielo”.
Descansa Coronela, tus hijos, nietos y bisnietos seguirán tu huella/
Seguirán tu ejemplo/tu fe iluminará nuestro camino/tu fe nos llevará a seguir tus pasos.
Te dormiste con María/te dormiste con José/te dormiste con Jesús/despertaste en una dimensión desconocida/despertaste a la vida eterna/despertaste con Jesús.
Descansa Coronela, no te olvidamos/vives en nosotros y nosotros en ti.
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