ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Contrapunto

Una reflexión sobre el voto nulo
Fecha de Publicación: 05/07/2015
Tema: Otros

Con preocupación estoy asistiendo al entusiasmo con que muchas personas aprueban la propuesta de lo que llamamos “el voto nulo vinculante”. A mi juicio, lejos de ser una solución, esa normativa sería completamente improductiva, no tendría consecuencias prácticas y resultaría en general contraproducente. Mis razones:

 
1) Es altamente improbable que la mayoría del electorado se pronunciase por votar nulo. Nunca, en ninguna parte, he visto que suceda algo remotamente semejante a eso: altas cifras de voto nulo rondan el 10%, como máximo. Ni con una campaña abierta a su favor me parece posible que se llegue siquiera al 20%, no digamos al 50%.
 
2) En ese escenario, ¿qué pasaría con los candidatos que sí reciben votos? Pues que ganarían igual, con algo menos legitimidad, es cierto, aunque esto no necesariamente es bueno: puede haber un buen candidato deslegitimado, por qué no. Hay que pensar a futuro, a largo plazo, y no solo en lo inmediato.
 
3) En todo caso, si una gran parte del electorado vota nulo, esto favorecería a los candidatos con mejor aparato organizativo y mayores recursos económicos.
 
4) Supongamos, por un momento que se anula por esta vía una elección. ¿Se prohibirá a todos los que se presentaron concurrir nuevamente? ¿No es esto visiblemente injusto para muchos de ellos? ¿Cuándo se realizarían? Y, lo más importante: ¿de dónde saldrían esas personas impolutas, con altos valores y completamente honestas, que además quieran asumir la función pública? Trate de imaginarse por un momento el escenario de una segunda votación de este tipo: caos, protestas de unos y de otros… en fin pienso que esa cosa que llaman la “sociedad civil”, esas pocas ONG y asociaciones que asumen la representación de todos sin mayor consulta, tendrían finalmente la voz cantante.
 
En mi opinión nada tiene de malo votar por “el menos peor”. Así es la vida real, no podemos abstenernos y dejar que los peores triunfen. No hay personas perfectas, que estén más allá de toda crítica. Bonito tal vez sería que no tuviésemos gobierno, pero esa alternativa no está en nuestras manos en el futuro previsible. Si denigramos a todos los políticos, si rechazamos todo lo existente qué haremos ¿una revolución?
 
Termino recordando un viejo adagio: “lo mejor es enemigo de lo bueno”.
 
 
   
Powered by NeBSGT