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Lectura Recomendada

François Schaller: Un precedente perverso
Fecha de Publicación: 15/05/2015
Tema: Justicia

 

El pasado lunes 11 de mayo, el periódico suizo L’AGEFI presentó en su editorial el artículo: El caso Sperisen sentará un precedente (Ver: http://www.agefi.com/quotidien-agefi/une/detail/edition/2015-05-11/article/editorial-le-cas-sperisen-va-creer-un-precedent-398184.html).
Stella Dorion hizo una traducción libre del mismo, que se presenta más abajo. Hacia el final también se presenta el artículo original en francés, para quienes dominen la lengua de Voltaire. Fuente: L’AGEFI. Diario de la Agencia Económica y Financiera de Ginebra. Editorial. El caso Sperisen sentará un precedente. Lunes, 11.05.2015. Autor: François Schaller. Esta es la traducción libre del editorial de LÁGEFI:
El caso Sperisen sentará un precedente
Poco es decir que el juicio de interpelación de Erwin Sperisen en Ginebra, cuya sentencia se espera mañana, parezca estar muy alejado de las prácticas de derecho con las que estamos familiarizados. ¿Por qué un tribunal suizo tendría que haberse tomado la tarea de imaginar lo acaecido en el 2006 en una prisión que era controlada por sus propios reclusos en Guatemala? Uno de los Estados más violentos de la América Latina, minado por el bandolerismo y la mafias.
 
 
¿Porque el ex jefe de la policía local, de doble nacionalidad, refugiado en el país de su abuelo por temor a represalias asumiera que por esa razón no sería posible extraditarlo? ¿Porque una comisión creada bajo los auspicios de las Naciones Unidas –CICIG–, creada con el aval, de un ex presidente guatemalteco, lo considera culpable del asesinato de cinco amotinados? ¿Porque organizaciones no gubernamentales, oenegés ejercen presión para que, a pesar de todo, (el acusado) comparezca en cualquier lugar?
 
Erwin Sperisen fue juzgado en Ginebra por hechos imposibles de establecer directamente e imposibles de interpretar correctamente. La justicia ginebrina no puede investigar ni ponerse en su lugar (el resaltado es nuestro). Ni siquiera puede pedir la colaboración de Guatemala cuando se trata de un Estado de Derecho más o menos aproximado que es presidido por un general.
 
Ella (la justicia de Ginebra) debe darse por satisfecha con los dos testimonios de cargo que, en circunstancias normales, de inmediato habrían sido invalidados. Ante este espectáculo judicial, una buena reflexión ¿no sería aquella de refugiarse en lo fundamental?: Más vale un eventual culpable en libertad que un posible inocente en perpetuidad.
El juicio Sperisen, sobre todo, da una idea del rumbo que llevan las iniciativas populares. El lanzado por las oenegés a las multinacionales “responsables”, en un ámbito que es totalmente distinto del legal. En el que la recolección de firmas es una práctica que ya estará por comenzar en estos días.
 
Prácticas que provienen y están localizadas al otro extremo del mundo y que luego, por medio de denuncias, son investigadas y juzgadas aquí. Sin que la justicia de Ginebra pueda fiarse ni depender de la asistencia judicial recíproca ni pueda contar con testigos creíbles.
 
El documento original:
ÉDITORIAL. Le cas Sperisen va créer un précédent. Lundi, 11.05.2015. François Schaller

C’est peu dire que le procès en appel d’Erwin Sperisen à Genève, dont le jugement est attendu demain, semble très éloigné des pratiques de droit qui nous sont familières. Pourquoi un tribunal suisse aurait-il la tâche de se faire une idée de ce qui s’est passé en 2006 dans une prison contrôlée par ses détenus au Guatemala? L’un des Etats les plus violents d’Amérique latine, miné par le banditisme et les mafias? Parce que l’ancien chef de la police locale est double national, réfugié dans le pays de son grand-père par crainte de représailles, et qu’il n’est pas possible de l’extrader? Parce qu’une commission créée sous l’égide des Nations Unies et d’un ancien président guatémaltèque l’estime coupable de l’assassinat de cinq mutins? 
Parce que des organisations non gouvernementales font pression pour qu’il comparaisse quand même quelque part?
 Erwin Sperisen est jugé à Genève pour des faits impossibles à établir directement et à interpréter correctement.La justice genevoise ne peut pas enquêter sur place. Elle ne peut même pas demander la collaboration du Guatemala, Etat de droit très approximatif présidé par un général.
Elle doit se contenter de deux témoignages à charge qui auraient aussitôt été invalidés dans des circonstances normales. Devant ce spectacle judiciaire, le bon réflexe n’est-il pas de se réfugier dans les fondamentaux? Mieux vaut un éventuel coupable en liberté qu’un possible innocent en perpétuité.
Le procès Sperisen donne surtout une idée de ce vers quoi tend l’initiative populaire «Pour des multinationales responsables», lancée dans un tout autre domaine par des ONG, et dont la récolte de signatures devrait commencer ces jours. Des pratiques localisées à l’autre bout du monde, instruites et jugées ici sur dénonciation. Sans que la justice puisse se fier à des entraides judiciaires et des témoins crédibles.

 

Ce n’est pas un hasard s’il n’existe pas de cour internationale destinée aux multinationales. Les entreprises ne sont-elles pas soumises partout à un droit national? Ce n’est pas non plus parce que la justice est encore très insuffisante dans bien des Etats qu’il faut vouloir s’y substituer sans moyens d’instruction. Le fait que cette situation peut susciter des abus ne justifie pas en soi que l’on change de régime juridique et judiciaire.