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Teorema

Y ahora... ¿Qué?
Fecha de Publicación: 13/05/2015
Tema: Política

 

Cuando despertamos, el dinosaurio ya no estaba allí, pero aún lo vimos correr, a lo lejos, despavorido. Escrito sin la autorización de Augusto Monterroso (1921-2003)
 
Los últimos días han sido particularmente intensos. Todo ha sucedido precipitadamente. Varias veces ha cambiado el panorama nacional. Nacen nuevas dudas, otros temores se crean, surgen expectativas distintas... Lo inédito sucede como si se tratara de una novela televisada de narcotraficantes.
 
Estas semanas me han hecho recordar el 25 de mayo de 1993. Entonces, todo empezó cuando circularon rumores sobre que el Congreso planeaba desconocer a Jorge Serrano como Presidente de la República. Al día siguiente, 26 de mayo, Serrano anunció que había decidido disolver el Congreso, la corte de Constitucionalidad y la Corte Suprema de Justicia.
 
Posteriormente el Presidente Serrano fue expulsado del país por el ejército. El entonces Coronel Otto Pérez Molina, dirigía la G-2 (oficina de inteligencia militar); se aseguró que fue él quien, desde atrás, junto al general Ortega Menaldo, quien tomó las principales decisiones. El 6 de junio siguiente la convulsión social amainó cuando Ramiro de León y Arturo Herbruger asumieron como Presidente y Vicepresidente. Pero el clima se mantuvo álgido hasta el año siguiente cuando finalmente se hizo la depuración del Congreso. Irónicamente esta había sido la principal intención de Serrano. Pero ya habían transcurrido más de ocho meses…
 
Esta vez, el inicio siguió, de inmediato, a la conferencia de prensa que ofreció la CICIG explicando los allanamientos y detenciones hechas la mañana del 16 de abril anterior. Posiblemente la CICIG nunca imaginó la reacción ciudadana que sus declaraciones desencadenó. Solo nueve días después, el sábado 25 de abril una multitudinaria y ordenada manifestación exigía, en la Plaza de la Constitución, la renuncia de la vicepresidente Baldetti.
 
Aparentemente tal manifestación fue entendida mejor por los comandantes militares que por los mandatarios y políticos nacionales. Estos forzaron la renuncia de Baldetti y condicionaron a Pérez Molina. Hay quien afirma que también la Embajada de los Estados Unidos ejerció presiones para dar lugar a la renuncia. Ojalá no sea así, de lo contrario pagaremos caro seguir permitiendo la intromisión de otros gobiernos en las grandes decisiones nacionales.
 
Ahora enfrentamos la selección del sustituto de Baldetti. Un hecho de trascendencia capital cuya importancia, me parece, no ha sido plenamente comprendida por la población. Al momento de escribir estas líneas, el presidente ha enviado un listado, corregido ayer por la tarde reemplazando al ministro Carlos Contreras con el diputado Oliverio García.
 
Sobre este último, cuya carrera dentro del Congreso incluye una constituyente y varias legislaturas, me permito citar a Carlos Rafael Soto en su libro El sueño encadenado. La página 232 refiere al Ministro de la Defensa García Samayoa diciendo al presidente: …ya se acabó el tiempo y es necesario que usted renuncie... Serrano responde: Ya encontré la solución. “Y de inmediato informa que hay un grupo de 30 diputados dirigidos por Oliverio García Rodas quien afirma que es posible reunir el número de votos para lograr una resolución del Congreso mediante la cual se perdone a Serrano y se le exima de responsabilidad para que pueda continuar en el ejercicio de la Presidencia” (página 233). Más adelante Soto escribe: “Serrano cuenta ya con el apoyo de 38 diputados, cada uno de los cuales habría recibido 300 mil quetzales”.
 
Es posible conjeturar sobre el nuevo Vicepresidente. En su personal beneficio y el de la señora Baldetti, Pérez Molina habría de asegurarse de que este sea un hombre de su entera confianza. Habrá considerado que, de mantenerse las protestas públicas exigiendo su renuncia y de darse esta, el Vicepresidente asumiría la Presidencia. Desde esa altísima posición esperará que el seleccionado por el Congreso le cuide las espaldas y evite juicios contra él y contra la señora Baldetti. Con Baldizón (apostando al triunfo de este, ya habrá negociado).
 
Aparentemente, García Rodas, más que cualquiera de los otros en la nómina parece gozar de la confianza presidencial y ser el más sumiso a los designios del mandatario. Así que la bancada del PP habrá recibido instrucciones apoyarlo y convencer a otras bancadas de también votar por él. El dinero habrá corrido esta mañana y todo ya estará consumado antes de la votación. Solo queda la manifestación del sábado y todo su poder para evita que el dinosaurio regrese.
 
El pueblo y algunos sectores pedían entre los nominados a personas honorables y con una trayectoria pública sin manchas. Estos debieron figurar entre los candidatos. No sé si llegaron a solicitarlo a ellos y no se quisieron involucrar, lo cual sería una pena. Aún peor, no llegaron a mencionar a ninguno con altas calificaciones, excepto a la Adela de Torrebiarte quien sí las tiene.
 
Me preguntó si se consideró, por ejemplo, a Eduardo Süger, Marta Altolaguirre, Ricardo Castillo Sinibaldi, Efraín Medina, José Raúl González M., José Rubén Zamora, Carlos Páiz Andrade o Luis Flores Asturias. Entre los ciudadanos políticamente orientados hacia la izquierda también hay ciudadanos honorables y valiosos como Fuentes Knight ¿Fueron ellos considerados?
 
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SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería eléct
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