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Teorema

La república vs la democracia
Fecha de Publicación: 03/03/2015
Tema: Otros

 

El domingo pasado hice una carta a Carlos Molina Mencos, en los términos siguientes: Todos entendemos la diferencia entre Democracia y República (quien no lo comprenda puede utilizar un diccionario). El problema, quizás, estriba en que, por lo general, se trata de una comprensión a nivel de diccionario.

 

Pienso que usted nos lleva demasiada delantera. Que habrá integrado ya la parte conceptual con lo filosófico, el derecho, la práctica política y otros sectores afectos ¿Por qué no lo escribe para publicarlo en Pi?

 

Generoso y erudito Carlos respondió: Creo que la mejor explicación de democracia y república la dio David Barton. Se la envío ya que no podría describirlas en mejor forma.

 

Reproduzco el documento remitido por Carlos en forma resumida. Él agregó una bibliografía completa identificando a los autores que refiere, los textos y demás datos. El lector interesado puede solicitar el texto completo a Pi.Teorema@Gmail.com.

 

David Barton: Hemos crecido acostumbrados a escuchar que somos una democracia; tal cosa nunca fue el propósito original. La forma de gobierno que nos fue confiada por nuestros Fundadores fue una república, no una democracia. Nuestros Fundadores tuvieron la oportunidad de establecer una democracia en los Estados Unidos y escogieron no hacerlo. De hecho, los Fundadores aclararon que no éramos una democracia y que nunca nos convertiríamos en una:

 

Las democracias siempre han sido espectáculos de turbulencia y desacuerdos; siempre se han mostrado incompatibles con la seguridad personal, o los derechos de propiedad; y en lo general han sido de corta duración y violentas en sus muertes.

 

James Madison: Recuerden, la democracia nunca dura mucho. Pronto se desgasta, se agota, y se mata a sí misma. Nunca ha habido una democracia que no llegara a cometer suicidio.

 

John Adams: Una democracia es un volcán que oculta los ardientes materiales de su propia destrucción. Estos producirán una erupción que arrastrará desolación a su paso. La propensión conocida de una democracia es hacia lo licencioso [excesiva permisividad], hacia lo que los ambiciosos piden, y lo que los ignorantes creen que es libertad.

 

Fisher Ames: Hemos visto en qué termina el tumulto de la democracia... como ha terminado en todas partes, en despotismo... ¡La democracia! Salvaje e indómita. Oh, vosotros, los que derribarías al virtuoso y al sabio a tu nivel de locura y culpa.

 

Gouverneur Morris: La experiencia de todas las eras previas ha mostrado que de todos los gobiernos humanos la democracia fue la más inestable, fluctuante y de corta vida.

 

John Quincy Adams: Una democracia simple... es uno de los males más grandes.

 

Benjamin Rush: En la democracia... generalmente hay tumultos y desórdenes... Por lo tanto, una democracia pura generalmente es un muy mal gobierno. Con frecuencia es el gobierno más tiránico sobre la tierra.

 

Noah Webster: La democracia no puede subsistir por mucho tiempo ni ser impulsada muy lejos en los departamentos del estado, se halla muy sometida al capricho y a la locura de la cólera popular.

 

John Witherspoon: Generalmente se puede señalar que mientras más un gobierno se parezca a una democracia pura, más abundan en él el desorden y la confusión.

 

Zephaniah Swift: Hoy muchos estadounidenses parecen ser incapaces de distinguir la diferencia entre las dos, pero hay una diferencia, una gran diferencia. Esa diferencia se encuentra en la fuente de la autoridad.

 

Una democracia pura funciona por medio del voto directo de la mayoría del pueblo. Cuando se ha de decidir un asunto, toda la población vota al respecto; la mayoría gana y gobierna.

 

Una república difiere en el hecho de que la población en general elige representantes que luego promulgan leyes para gobernar a la nación. Una democracia es el gobierno por el sentimiento de la mayoría (lo que los Fundadores describieron como una “masa-cracia”); una república es el gobierno por medio de la ley. Si la fuente de la ley para una democracia es el sentimiento popular del pueblo, ¿entonces, cuál es la fuente de la ley para la República Americana? De acuerdo al Fundador Noah Webster: Nuestros ciudadanos deben entender desde el principio que la fuente genuina de los principios republicanos correctos es la Biblia, particularmente el Nuevo Testamento, o la religión Cristiana.

 

Los valores trascendentes de la ley natural Bíblica fueron el fundamento de la república Americana. Tome en consideración la estabilidad que esto provee: en nuestra república, el asesinato siempre será un crimen, pues siempre es un crimen de acuerdo a la Palabra de Dios. Sin embargo, en una democracia, si la mayoría del pueblo decide que el asesinato ya no es un crimen, el asesinato ya no será más un crimen.

 

Los principios inmutables del bien y el mal en los Estados Unidos no estaban basados en los sentimientos y las emociones rápidamente fluctuantes del pueblo, sino más bien en lo que Motesquieu identificó como los “principios que no cambian.” De manera similar Benjamin Rush señaló: “Donde no hay ley, no hay libertad; y nada merece el nombre de ley sino aquello que es cierto y universal en su operación sobre todos los miembros de la comunidad.”

 

En la república Americana, los “principios que no cambiaban” y que eran “ciertos y universales en su operación sobre todos los miembros de la comunidad” eran los principios de la ley natural Bíblica. De hecho, estos principios se hallaban tan firmemente instalados en la república Americana que los primeros libros de derecho enseñaban que el gobierno era libre de establecer su propia política sólo si Dios no había legislado en un área.

 

Por ejemplo, los Comentarios de Blackstone explicaban: Como ejemplo en el caso de asesinato: Esto es prohibido de manera expresa por Dios… Si alguna ley humana nos permitiera o encareciera a cometerlo estamos obligados a transgredir esa ley humana… Pero, con respecto a asuntos que no estén ordenados o prohibidos por aquellas leyes superiores, por ejemplo, exportar algodón a países extranjeros; aquí la… legislatura tiene la posibilidad y oportunidad de introducir alguna interposición.

 

Los Fundadores reiteraron este tema: Sin embargo, todas las leyes pueden ser catalogadas en dos clases diferentes.

 

1) Divinas. 2) Humanas… Pero siempre se debe recordar que esta ley, la natural o revelada, hecha para los hombres o las naciones, fluyen de la misma fuente Divina: es la ley de Dios… La ley humana debe hacer descansar su autoridad, en última instancia, en la autoridad de aquella ley que es Divina.

 

James Wilson: La ley… dictada por Dios mismo es, claro está, superior en obligación a cualquier otra. Tiene carácter obligatorio para todo el globo, en todos los países, y en todos los tiempos. Ninguna ley humana tiene validez alguna si es contraria a esta.

 

Alexander Hamilton: La… ley establecida por el Creador… se extiende sobre todo el globo, es obligatoria para la humanidad en cualquier parte y en todos los tiempos… Esta es la ley de Dios por la cual da a conocer Su camino al hombre y que es primordial para todo el control humano.

 

Rufus King: Los Fundadores comprendían que los valores Bíblicos formaban la base de la república y que la república sería destruida si el conocimiento que el pueblo tenía de esos valores llegara a perderse alguna vez

 

Sir William Blackstone: Una república es la forma más elevada de gobierno concebida por el hombre, pero también requiere la mayor cantidad de cuidado y mantenimiento humano. Si se descuida puede deteriorarse y convertirse en una variedad de formas menores, incluyendo la democracia (un gobierno conducido por el sentimiento popular); la anarquía (un sistema en el que cada persona determina sus propias normas y criterios); la oligarquía (un gobierno dirigido por un pequeño concilio o grupo de individuos elitistas); o la dictadura (un gobierno conducido por un solo individuo).

 

Como John Adams explicó: La democracia pronto degenerará en una anarquía; tal anarquía es aquella en la que todos harán lo que bien les parezca y donde no estará segura la vida, propiedad, reputación o libertad de nadie, y donde todas estas cosas pronto se moldearán en un sistema de subordinación de todas las virtudes morales y habilidades intelectuales, todos los poderes de la riqueza, la belleza, el ingenio y la ciencia, a los placeres licenciosos, a la voluntad caprichosa, y a la deplorable [abominable] crueldad de uno o de unos pocos.

 

Entender el fundamento de la república Americana es una clave vital para su protección.

 

Un ejemplo de esto se demuestra en la anécdota donde se narra que habiendo concluido su trabajo en la Constitución, Benjamín Franklin salió a caminar y se sentó en una banca pública. Una mujer se le acercó y le preguntó, “Bueno, Sr. Franklin, ¿qué ha hecho por nosotros?” Franklin respondió con prontitud, “Mi querida dama, les hemos dado una república – si la podéis mantener.”

 

Carlos también hace una referencia explícita a la columna Logos de Luis Enrique Pérez: https://www.facebook.com/notes/luis-e-perez-e/logos-democracia-y-rep%C3%BAblica-diferencia-esencial/360498990752339

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SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería eléct
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