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Desde Afuera

Hombres de Maíz
Fecha de Publicación: 03/09/2014
Tema: Gobierno

 "Los cuatro lados, las cuatro esquinas, midiendo los cuatro postes, dividiendo la cuerda, estirando la cuerda en el firmamento, en la tierra, los cuatro lados, las cuatro esquinas. Son los hombres de maíz, el producto de este campo de maíz cósmico, quienes finalmente proporcionan sustento a los dioses."

 Popol Vuh
"Si Usted controla el petróleo, Usted controla el país; 
si Usted controla la comida, Usted controla la población."
 Henry Kissinger, 1970
Nada más contradictorio que las citas con que comienzo este artículo. Pareciera que estamos entrando a un debate y que es mejor que los guatemaltecos nos sentemos a conversar y a resolver. Por un lado está en juego nuestra identidad, nuestra cultura, nuestro interés económico y nuestra estabilidad social y por el otro lado están los intereses de algunos de los grandes ganadores de la firma del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y Estados Unidos.
Este debate que debiéramos tener con toda la madurez del caso es sobre la ley que ha traído la polémica como ha sido el Decreto 19-2014 denominado "Ley para la protección de obtenciones vegetales". La Leycual fue aprobada el pasado 10 de junio, con el voto de 82 diputados, firmada el 24 de junio por el Presidente Pérez Molina y publicada en el Diario de Centro América el jueves 26 del mismo mes.
La cuestión legal sobre las semillas se encuentra cada vez más relacionada con las transformaciones novedosas de la agricultura. Esto se debe a los cambios tecnológicos aplicándose actualmente al caso de los híbridos y los organismos genéticamente modificados -OGMs-, y sobre todo al fuerte impulso dado a la aplicación de los derechos de propiedad intelectual sobre las innovaciones tecnológicas para el cobro de regalías.
Todo esto se encuentra ligado a las actividades de investigación y desarrollo en manos de grandes empresas trasnacionales de los países desarrollados. Estas pretenden extender las patentes industriales a los nuevos productos biotecnológicos. Así aseguran sus ganancias monopólicas por los derechos de exclusividad sobre los elementos patentados, tanto como su control sobre estas innovaciones aplicadas con fines comerciales e industriales.
Guatemala al adherirse al tratado de libre comercio con Estados Unidos en el capítulo sobre Propiedad Intelectual se ha comprometido, entre otros a adherirse la Unión para la Protección de Obtenciones Vegetales -UPOV- bajo el Acta de 1991.
Esto quedó registrado en el Decreto 19-2006 firmado el 6 de junio de 2006 por el entonces Presidente Berger y por los Ministros de Relaciones Exteriores, Economía, Agricultura y el Secretario General de la Presidencia de esa época. En este Decreto se aprobó el Convenio de la UPOV del 2 de diciembre de 1961, revisado en Ginebra el 10 de noviembre de 1972, el 23 de octubre de 1978 y el 19 de marzo de 1991. Al no haber una ley como la del Decreto 19-2014 no se podía poner en marcha nuestra membrecía aunque existiera el Decreto 19-2006. El Decreto 19-2014 va en línea con el Convenio de la UPOV bajo el Acta de 1991. Ver: http://www.upov.int/es/publications/conventions/1991/act1991.htm
La UPOV es un acuerdo multilateral establecido bajo la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual -OMPI- en 1961 con el fin de proteger los derechos de las variedades vegetales mejoradas. En la actualidad, al 10 de junio de 2014, un 37% de los países del mundo; setenta y dos de ciento noventa y tres; son Miembros de la UPOV.
Según este acuerdo, una variedad de planta para ser protegida debe ser considerada distinta de cualquier otra variedad conocida, homogénea o uniforme. La protección de variedades vegetales que brinda la UPOV permite un control comercial amplio, aunque con ciertas limitaciones, respecto a los materiales reproductivos de la variedad que se haya mejorado. Los agricultores que utilicen estas variedades tienen prohibida la venta de la semilla de su propia cosecha. Por otra parte, deben pagar regalías cada vez que compra estas semillas, por el otro.
La Convención UPOV ha sido revisada en tres ocasiones: 1972, 1978 y 1991. En el Acta de 1978 el obtentor (persona que ha creado la variedad)debe autorizar la comercialización de las semillas o impedirla con el consiguiente pago de las remuneraciones o regalías convenidas.
Las excepciones al control comercial del obtentor previstas por la legislación internacional son dos: Una referida al derecho del agricultor a retener las semillas obtenidas en la cosecha para "uso propio", sin obligación de pagar regalías por la semilla guardada, pero que excluya la venta comercial. La segunda atañe a la excepción del fitomejorador por la que un tercero puede desarrollar actividades de investigación sobre variedades previamente protegidas. En otros términos, los derechos de propiedad intelectual sobre una variedad considerada una "innovación" no impiden su utilización por otros fitomejoradores como fuente de variación para desarrollar nuevas obtenciones.
Según expertos en el tema, el Acta UPOV de 1991 presenta cambios severos a estas excepciones: 1) restringe los derechos del agricultor sobre el derecho al "uso propio" de las semillas y, 2) sobre el libre acceso a los recursos fitogenéticos necesarios tanto para la creación vegetal como para la conservación de la biodiversidad. También existen cambios en los plazos mínimos de protección para los derechos de los obtentores de 18 a 25 para árboles y vides y de 15 a 20 años para el resto de los cultivos.
De los 72 países miembros de la UPOV, el 72% (52 países) aplica el Acta de 1991; 26% (19 países) el Acta de 1978 y 1% (1 país) el Acta de 61/72. Ver: http://www.upov.int/export/sites/upov/members/es/pdf/pub423.pdf
En el continente americano Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay y Uruguay aplican el Acta de 1978, 58%, o sea 11 de los 19 países. Únicamente Costa Rica, Estados Unidos, Panamá, Perú y República Dominicana aplican el Acta de 1991; 10% o sea 5 de los 52. Otros países latinoamericanos como Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, y Venezuela no pertenecen a la UPOV.
¿Qué beneficios podemos obtener de esta adhesión al Acta de 1991 de UPOV? ¿Es que estamos en capacidad de patentar nuestras variedades vegetales? Según lo indicado por el ICTA contamos con 148 semillas mejoradas en 22 variedades vegetales. De esas 148 semillas 46 son para maíz, 16 para frijol, 14 para arroz y 13 para trigo, etc.
Ingenuamente el señor Elías Raymundo, gerente de dicha institución dijo a Prensa Libre que "existe la remota posibilidad de que se patenten descubrimientos que no han salido a luz”, pero aseguró que "el riesgo es mínimo porque confían en la ética de los profesionales que trabajan para la institución". La experiencia me ha enseñado que en casos como estos uno no puede ser tan confiado. No pongo en duda la honorabilidad del personal del ICTA pero los intereses en juego son muy grandes. Para muestra un botón, todo este lío surgió para encubrir en este decreto un préstamo con destino principalmente electorero.
En India por ejemplo cuando, se dejó entrar la variedad transgénica de semilla de algodón conocida como "BT Cotton", no sólo se habló de la transferencia de regalías de aproximadamente 200 millones de dólares al año por parte los agricultores de India a Monsanto mismos que representan un aumento de 8,000% en el costo de las semillas.
Al mismo tiempo se puede leer en diferentes medios que en India, a causa de esta dependencia de semillas, los agricultores empezaron a suicidarse. Entre 1997 a 2012 se registraron alrededor de 200,000 suicidios por no poder cancelar los créditos. Además hubo embargos judiciales , incremento en el uso de pesticidas, adversidades climáticas, etcétera. Es interesante también hacer notar que India no es parte de UPOV y sin embargo por la manera que han manejado el ingreso de las OMGs tiene muchos problemas/conflictos con su uso.
Cabe mencionar, que según la ONG, Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-Biotecnológicas - ISAAA- por sus siglas en inglés- y promotora del uso de las biotecnologías, que para 2013 los diez países con más de 1 millón de hectáreas cultivadas, fueron: Estados Unidos (70,1 millones), Brasil (40,3 millones), Argentina (24,4 millones), India (11 millones), Canadá (10,8 millones), China (4,2 millones), Paraguay (3,6 millones), Sudáfrica (2,9 millones), Pakistán (2,8 millones ), Uruguay (1,5 millones de hectáreas). De estos 10 grandes productores solo Estados Unidos aplica la UPOV 91, India y Pakistán no pertenecen a la UPOV y los siete restantes aplican UPOV 78. Alguna explicación debe tener...
Según ISAAA, en 2013, los cuatro grandes cultivos biotecnológicos fueron la soya transgénica (84.5 millones de hectáreas), el maíz Bt (57.4 millones), el algodón transgénico (23.9 millones) y la colza transgénica (8.2 millones de hectáreas). Ver: http://fundacion-antama.org/wp-content/uploads/2014/02/Infografia-ISAAA-cultivos-transgenicos-2013.jpg
En la Unión Europea sólo están autorizados dos cultivos transgénicos: una cepa de maíz para alimentación animal producida por Eslovaquia, España, Polonia, Portugal, República Checa y Rumania y una variedad de papa para la fabricación de papel producida por Alemania, República Checa y Suecia. Esto se debe al fuerte rechazo que existe en muchas sociedades europeas para con este tipo de cultivos.
¿Cuál es entonces la mejor solución?
Estimo que la solución práctica a todo este lío en que nos encontramos, es no entrar a formar parte de la UPOV, y derogar el Decreto 19-2014. ¿Cómo quedará nuestro compromiso ante el TLC con Estados Unidos? Pues creo que por el momento puede seguir esperando. Que Monsanto nos puede llevar a otro juicio ante la Corte de Arbitraje del Banco Mundial que será uno más y tendremos que buscar un magnifico argumento de defensa que creo que sí tenemos: No podemos poner en peligro la endeble estabilidad del campo guatemalteco.
Según la FAO en su publicación para Guatemala "Marco de Programación de País 2013-2016" -MPP 2013-2016- resalta que "en la producción de alimentos es necesario destacar el enorme aporte de la agricultura familiar, ya que es en esta agricultura de subsistencia que se produce el 68% de la producción nacional de maíz y el 33% de la producción nacional de fríjol".
Hemos vivido sin el convenio de la UPOV y no veo por qué tendríamos que adoptarlo. Han pasado 8 años desde la firma del Decreto 19-2006 y más de 50 desde la creación del Acta de 1961. ¿Por qué aceptamos esta cláusula en el TLC? Debiéramos preguntárselo a los negociadores, y también preguntar ¿qué obtuvimos a cambio?
Estados Unidos cuando no le conviene un acuerdo no lo ratifica y no pasa nada, solo pasa a engrosar una lista larga de acuerdos no ratificados.
Tenemos que ver qué es lo que más conviene y no someternos a un convenio al cual no estamos ni remotamente listos para entrar y que posiblemente nunca nos convenga dada nuestra identidad, cultura e idiosincrasia. Pensemos en algo útil para los guatemaltecos y tratemos de obviar tratados que han sido hechos y cabildeados por los intereses de corporaciones internacionales.
Para cerrar solo quiero sacar a relucir un enorme contrasentido. Los mismísimos, más de dos terceras partes de los diputados que firmaron, el Decreto 19-2014, Ley para la protección de obtención vegetales que he venido discutiendo, dos meses antes, el 24 de abril de 2014, habían aprobado de urgencia nacional el Decreto 13-2014 "Ley que declara al Maíz (ZEA MAY L) como patrimonio cultural de la Nación"; firmado por el Ejecutivo el 9 de mayo. Entró, finalmente, en vigor el 24 de mayo tan sólo un mes antes del Decreto 19-2014.
En él se establece que el día 13 de agosto de cada año como el Día Nacional del Maíz y deberá celebrarse en todo el territorio nacional.
Instruye, además, al MAGA al ICTA al MARN y al Ministerio de Cultura y Deportes para que dicten las medias legales que velarán porque se proteja, se conserve y salvaguarde la riqueza y diversidad del germoplasma de las variedades y materiales del maíz nativo, autóctono o domesticado en las diferentes regiones del país, así como fomentar la promoción, difusión y conservación de ese legado fitogenético como Patrimonio Cultural intangible de nuestro País, así como sus diferentes usos, tradiciones y sabores relacionados con el maíz. Además se fomentará los programas, estrategias y se establecerá el presupuesto necesario para el fomento de la producción del maíz, para contribuir a la seguridad alimentaria de nuestro País. Será a través del Ministerio de Educación el que divulgará y dará a conocer el origen y la importancia que tiene el maíz para nuestra cultura.
Pareciera al final una burla más de nuestros gobernantes, a nosotros mismos, los Hombres de Maíz...
 
 
   
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