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Carlos Molina Mencos comenta
Fecha de Publicación: 18/08/2014
Tema: Política

 

Carlos Molina Mencos fue Ministro de Economía; fue unos de los treinta diputados constituyentes que redactaron la Constitución Política de Guatemala; fue candidato a la Vicepresidencia de la República; actualmente atiende su bufete profesional de abogado y notario.
 
Fernando
 
Su artículo expone la verdad de nuestro tiempo. Creo que gran parte del problema es el fin de la guerra fría y de nuestra guerra interna. Durante varias décadas la humanidad se vio dividida entre los ideólogos que propiciaban una república electa mediante el voto democrático y aquellos que propiciaban el socialismo totalitario. Ambos contaban con notables que defendían sus ideales.
 
Al terminar el comunismo y ganarse militarmente la guerra interna, el socialista dejo de existir y los defensores del estado de derecho perdieron su oposición. Esto nos condujo a que los viejos partidos desaparecieran y su lugar fue ocupado ya no por agrupaciones políticas con ideologías propias sino por grupos de aprovechados sin ideologías que solo buscan alcanzar el poder para satisfacer necesidades propias de poder y/o de enriquecimiento.
 
En 1985 fue la última elección en la que participaron partidos políticos con ideologías y valores. Desde entonces solo hemos tenido grupos de sinvergüenzas, como usted correctamente los denomina, que se forman con el fin exclusivo de llegar al poder para poder satisfacer sus necesidades personales.
 
A eso se debe la falta de ideologías, de valores, de principios y de objetivos nacionales.
 
A eso se debe que veamos a los dirigentes de un partido convertirse en dirigentes de otro partido. A eso se debe que grupos que se autodenominan partidos "opuestos" entre si de pronto formen alianzas y que grupos afines las rompan. A eso se debe el transfuguismo de los diputados. A eso se debe que tengamos un sistema, como usted lo describe, que solo puede engendrar “energúmenos monstruosos”, gobiernos capaces de hundirnos aún más.
 
Estoy totalmente de acuerdo con usted en que "Tenemos que sacudirnos y cambiar. Necesitamos no uno sino varios gobiernos conformados por hombres notables. No debemos aceptar más "gobiernos de la misma loma"."
 
El gran problema que existe para lograr ese cambio radica en que ya no es solo la clase política la corrupta sino que se está corrompiendo la sociedad en general.
 
Yo aún creo en el guatemalteco como una persona honrada, trabajadora y con principios que está hastiado con lo que está sucediendo y también creo que si un grupo de personas honradas (aunque no sean notables) decidieran formar un verdadero partido político con una ideología definida, con un proyecto de nación y visión al futuro con el único fin de enderezar los destinos de Guatemala, podría tener éxito
 
Incluso, su éxito podría provenir una dura promesa, como la de Winston Churchill “Yo no tengo nada que ofrecer más que sangre, trabajo duro, lágrimas y sudor. Tenemos ante nosotros un desafío de lo más severo que existe. Tenemos frente a nosotros, mucho meses de lucha y de sufrimiento. Si me preguntan cuál es nuestra meta puedo responder con una solo palabra: Victoria.”
 
Sí, el candidato tendría que explicar al pueblo que deberá de hacer sacrificios para poder restablecer la dignidad de Guatemala mediante el progreso y el orden.
 
Creo que se puede hacer. Sé que no es fácil, pero lo antes que se empiece, lo más pronto que podremos ver resultados.
 
Por ejemplo limitar el gasto del gobierno de acuerdo con sus recursos e ingresos. Para mejorar el ingreso, simplificar los tributos. Sugiero eliminar todo tipo de impuesto que grave el capital o que sea demasiado oneroso poder ser cobrado. Mantener básicamente un impuesto sobre la renta bajo y un IVA que realmente grave el valor agregado.
 
Creo que debemos de reafirmar el sistema republicano entendiendo como tal al sistema político que se fundamenta en el imperio de la ley y la igualdad ante la ley como la forma de frenar los posibles abusos de poder, del gobierno y de las mayorías, con el objeto de proteger los derechos fundamentales del individuo en especial su vida, su familia, sus bienes su libertad y su búsqueda de la felicidad.

 

 
Y al estado limitarlo al mejoramiento de la educación, salud, comunicaciones y seguridad dentro del sistema republicano que nos rige.