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Apuntes

Conseciones, peajes y esas cosas
Fecha de Publicación: 05/05/2014
Tema: Prensa

 De regreso del feriado de la Semana Santa, leí Prensa Libre del día 21 de abril, apostando a que en su portada habría una foto de los atascos en carreteras producidos por el tráfico generado por los vacacionistas y que típicamente, la foto sería de las casetas de peaje de la autopista Palín – Escuintla. A mí me parece que en Guatemala tenemos eventos que permiten ser escritos con anticipación a que sucedan y solamente se les pone fecha al publicarlos. Los atascos del tránsito vehicular es uno de esos casos recurrentes, pero tampoco es el único.

Y atiné con la foto, al menos con una de ellas, pero no con el contenido del Artículo y menos con el del Editorial del día siguiente. El contenido del artículo y del editorial en cuestión, me parece más un ataque y una acusación a los funcionaros de aquel entonces,  que un artículo y editorial objetivo sobre el tema y realmente me parece que al basar ambos en conjeturas, me parece que tanto Artículo como Editorial se apartan de los principios enunciados en el nombre del periódico que por cierto, de tenerla documentada, debieron haberla presentado en tribunales y en el propio Artículo.

No estuve, ni estoy de acuerdo con el giro que mediante el Artículo y el Editorial se le pretende dar al resultado de un contrato del que han transcurrido 14 de los 25 años que tiene de vigencia y atribuí los comentarios de ataque, crítica y reproche a otra típica costumbre que vivimos los chapines, que es la de criticar y destruir cualquier evento, proyecto o contrato que haya resuelto un problema con el objetivo principal de producir un beneficio común. ¿olla de cangrejos?

Esta modesta autopista, la usamos cada día más automovilistas y la alternativa, mantenida por el estado, cada vez menos automovilistas. ¿Por qué será? ¿será porque a la gente le gusta pagar? ¿O será porque la alternativa es un desastre? Yo creo que si tuviéramos esa misma alternativa en el resto del país, pagaríamos gustosamente por usarla. Los pichirilos y camiones que vemos cada vez más en la autopista demuestran la preferencia de sus choferes y de las empresas.

Pero leí en Pi, Plaza de Opinión, en Face Book, una carta de aclaración de los funcionarios de turno encabezada por su jefe en ese entonces, Don Fritz García Galont y supe también que la misma carta de aclaración no fue publicada por Prensa Libre íntegramente como la firmaron sus autores sino que la misma fue condicionada a ser “editada” por el periódico para publicarla.

Este hecho me hizo reconsiderar mi actitud hacia el Artículo y el Editorial al que me he referido en párrafos anteriores, entre otros argumentos por que el mismo Editorial reclama la obligada aclaración de los funcionarios que tuvieron a su cargo la concesión… y entonces ¿con qué derecho Prensa Libre se atribuye la autoridad de decir que parte del documento aclaratorio se publica y cuál no? Menos mal que hoy día existen medios de comunicación social que no tienen estos dirigentes que deciden que deben leer sus lectores…

En mi modesta opinión el beneficio de una concesión de carreteras no es el ingreso que le produzca al estado, sino la construcción de nuevas y modernas vías de comunicación vehicular con las más altas normas que sean económicamente viables, para beneficio de los ciudadanos que las utilicen y como forma de hacer lo que el estado no puede hacer y de paso sin endeudar el país hasta la quinta generación.

En este caso basta con comparar como está el mantenimiento de la carretera entre Palín y el Puerto de San José  y como está el tramo de la Autopista Palín – Escuintla. Yo lamento que Don Fritz haya firmado un contrato por 23 Km en lugar de uno por 2,300Km y le vuelvo a agradecer la reconstrucción de la desastrosa red vial que recibió y que con su gestión nos puso en ese momento, y solo en ese, como el país centroamericano con la mejor red de carreteras en el itsmo.

Hoy, 14 años después, estamos en la calle de la amargura. Los que usamos la red vial nos jugamos el pellejo en cada km que recorremos. Las construcciones y reparaciones se hacen sin seguir ninguna norma de diseño, norma de tránsito o norma de seguridad. Hay ejemplos de toda clase de defectos en los trazos de las carreteras y el resultado al final de la lista es que la velocidad de traslado está por debajo de los 60Km/hora cuando los parámetros internacionales van por 120Km/hora. ¿será que vamos bien?

No quiero sonar negativo en mis comentarios, pero al gobierno le hace falta muchísimo para satisfacer las ingentes necesidades que sufrimos a diario en las carreteras del país. Creo que la única opción de cambiar el paso que traemos es precisamente con esquemas que permitan a la iniciativa privada hacer lo que el gobierno,  como lo ha demostrado hasta la saciedad, no puede hacer.

El gobierno por no hacer, no ha podido ni quitar un túmulo aduciendo, como lo hace siempre, que no tiene recursos económicos… y en el caso de los túmulos ¿Por qué no le cobra a los que los pusieron ilegalmente el costo de retirarlos? ¿O será que tampoco sabe quienes los pusieron?

Con todo y la nueva ley anti obstáculos al tránsito vehicular en vigencia, vimos y sufrimos como el propio ejército se dedicó a producir atasco, en los períodos de mayor circulación, reduciendo el número de carriles de circulación a uno y con túmulos prefabricados y transportables. ¿Qué podremos hacer si las propias entidades de gobierno son las que transgreden la ley? Pero esto es otra cosa.

Si el criterio de la concesión es producirle al gobierno los mayores ingresos, los usuarios del bien concedido deberán pagar más por usarlo y obviamente ese nos es el fin de una concesión, como la criticada, de carreteras.

Definir el esquema de concesiones es relativamente fácil, satisfacer las necesidades contractuales es otra cosa. Por ejemplo, la concesión podría incluir el financiamiento, construcción y mantenimiento a largo plazo, digamos 25 años y siguiendo normas internacionales en el criterio de diseño y construcción. La mejor oferta con estas bases sería la de la empresa que ofrezca el proyecto con el menor valor de peaje. Fácil ¿verdad?

Para un contrato así, la primera incertidumbre es la estabilidad y certeza jurídica del país, que está muy mal y sabe por qué, por que el gobierno es incapaz de hacer que se cumplan las leyes y ha generado esta anarquía en  que vivimos. Y si no pregúntenle a la CNEE que problemas son los que detienen la construcción de la Red Nacional de Transporte de Energía Eléctrica.

Y en este aspecto las actitudes como la de Prensa Libre en este caso, no ayuda mucho sino más bien repite lo acontecido con otros contratos de largo plazo y que han sido atacados continuamente a lo largo de su vigencia, restando credibilidad e interés en los contratantes. Ustedes conocen ejemplos de estos casos.

También sabemos que el final de los plazos en una concesión en la que el bien pasa a propiedad del estado, el esquema tiene el defecto que al ver concluir el contrato, el interés por mantener en óptimas condiciones el bien puede desaparecer. Ustedes también conocen ejemplos de estos casos.

O sea que esquema perfecto no lo hay, el esquema será mejor o peor dependiendo de las condiciones en que se pueda llevar a cabo el proyecto y seguramente sus beneficios y defectos serán cambiantes a lo largo del tiempo.