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Apuntes

El Reglamento de Tránsito y los Asaltos
Fecha de Publicación: 28/08/2013
Tema: Gobierno

 

Estamos de nuevo ante la intención ya legalizada del gobierno de turno de modificar el Reglamento de Tránsito para evitar los asaltos que a mano armada y por asaltantes en moto, se realizan a diario. El artículo principalmente robado son teléfonos celulares.

Ya el gobierno anterior, por eso dije de turno, hizo lo propio y no funcionó, razón por la cual no entiendo porqué ahora el gobierno cree que haciendo lo mismo que ya fracasó ahora si funcionará, ignorando el principio de que haciendo lo mismo los resultados serán los mismos.

Pero ahora la cosa se agrava porque el Decreto Gubernativo No 289-2013 toca  otros puntos que amenazan con congestionar y terminar de darle la puntilla mortal al caótico tránsito vehicular, además de contener redacciones ambiguas y propias para crear un caos en la discrecionalidad de su aplicación, si es que llega a poder ponerse en práctica y lo  logran enforzar.

Quise analizar los cambios propuestos conociendo a fondo el Acuerdo Gubernativo No 273-98 que contiene el Reglamento de Tránsito en vigor y me encontré con una redacción igualmente ambigua y confusa con definiciones indefinidas, valga la redundancia. Es decir que nuestro Reglamento de Tránsito en vigor es un documento que lejos de regular el tránsito lo confunde con definiciones muy locales y de aplicación imposible.

En consecuencia, la modificación propuesta por el actual gobierno, no hace sino confundir y complicar aún más la situación.

El mercado de teléfonos celulares robados es el verdadero origen del problema de los asaltos. Si un teléfono celular robado fuera imposible de usar después de denunciado su robo a la compañía telefónica que le corresponda, pues no existiría la motivación económica de robarlos a punta de pistola.

Curiosamente y casi en simultaneo, siempre que se toca el tema de bloquear el uso de los celulares robados, aparece un artículo al lado del de las medidas de tránsito que casi es redactado como un chantaje de las telefónicas advirtiendo a los clientes que de enforzarse el bloqueo de los celulares robados, habrá que rellenar formularios con información de sus legítimos propietarios que si llegan a caer en manos inescrupulosas podría ser de alto riesgo para la seguridad de los declarantes…

Casi como recomendando no enforzar el bloqueo de aparatos robados sino más bien como recomendando no oponer resistencia al robo de los mismos. Y es que como sociedad ya nos hemos acostumbrado a tolerar el robo de lo que sea. Hay mercado repletos de mercancías robadas que son del conocimiento público y de las autoridades y ahí están funcionando a plena luz del día. También competencia del Ministerio de Gobernación ¿o no?

Igual que la venta de películas piratas por toda la ciudad a la vista y pretendida ignorancia de las autoridades.

Pero he ahí que de repente se le ocurre a alguien la brillante idea de que disfrazando a los motoristas, que limitando su capacidad de transporte a solo una persona, se combatirán los asaltos en las calles para robar los celulares desde una moto. Y ahora se libera el número de pasajeros, será porque así se venderán mas chalecos, en una moto a los que indique su tarjeta de circulación, se le cambia el color al chaleco y se les ordena circular únicamente por carril de la derecha… y pregunto ejemplificando las ambigüedades contenidas en la redacción del Acuerdo Gubernativo 289-2013: ¿si este número de pasajeros aplicará en pick ups y camiones cargados de personas o en los buses sobrecargados hasta el techo de pasajeros? Al fin las modificaciones son al Reglamento de Tránsito y aplicable a todo vehículo ¿o no?

Ya en los medios se ha dicho bastante al respecto de esta sarta de sandeces por lo que no repetiré lo mismo. Según las cifras publicadas por el Ministerio de Gobernación hay cerca de 900,000 motos circulando, es decir un número similar que el total de carros. ¿Se las puede usted imaginar circulando únicamente en el carril de la derecha justamente donde también deben circular camionetas urbanas y extraurbanas, camiones, taxis, bicicletas y carretas?

Legislar en contra de la movilidad que los vehículos tienen por su naturaleza, es pretender un imposible y un sin sentido, lo que hace sin más pronosticar su fracaso. Las bicicletas y las motos se usan precisamente por su agilidad en el tránsito, habilidad ésta, derivada de su naturaleza y tamaño.

Y de los derechos de los motoristas, mejor ni hablar. Un motorista por razones de su seguridad debe usar un casco y guantes como mínimo y una ropa impermeable para la lluvia. Generalmente carga en una bolsa o mochila sus objetos que transporta. Sin tomar en cuenta sus derechos, se le pretende obligar a usar por encima de su ya cargado atuendo un disfraz y otro igual a su acompañante y sin tomar en cuenta la sopa de humo negro en que se movilizan, lo que implica mantenerse manchados de humo negro a diario. Y ni que hablar del uso de chalecos falsos que seguramente los habran.

Y a este ciudadano honrado hay que cargarle la mano generalizando un problema generado por unos pocos. Más respeto por favor Señor Ministro de Gobernación.

¿a que otro ciudadano se le obliga a algo semejante? También podríamos obligar a los carros que fueran blindados de forma que no pudieran ser asaltados o a llevar una bomba en cada celular que se active y mate a los asaltantes, o a parase un carro tan cerca del otro que no quepa un motorista en medio o instalarle a cada carro una jaula que aleje a los asaltantes, o por qué no eliminamos los carros y obligamos a que todos usemos motos así estamos en igualdad de condiciones con los asaltantes o que el DECAM le troquele el número de placa a cada motorista en la cabeza o ¿seguimos proponiendo estupideces?

A los asaltantes los deben controlar las fuerzas encargadas del orden público, haló señor ministro y no los policías de tránsito y a los motoristas respetarlos como a cualquier otro ciudadano decente se le debe respetar y no cargarle más la mano, que ya bastante cargado está transportándose por razones de su trabajo en una moto. Al fin y al cabo los asaltantes son una mínima parte de los motoristas, afortunadamente y cargarles la mano a todos por unos cuantos, tampoco suena como justo.

Para hablar sobre nuestros problemas de tránsito hay que esforzarse poco, baste mencionar que vivimos en un atasco continuo, que se hacen pasos a desnivel y que su beneficio es muy marginal y que en la mayoría de los casos, el problema resuelto en una esquina se le traslada a la siguiente…

Que el Reglamento de Tránsito requiere una revisión a fondo y hecha por expertos en Tránsito, no nos cabe la menor duda. Que de la mano con dicha revisión se requiere que las normas de diseño de las vías sean igualmente actualizadas por expertos, tampoco nos cabe la menor duda. Pero que se pretenda combatir los asaltos en la calle modificando el Reglamento de Tránsito nos parece como comer el rábano por las hojas.

Estoy seguro que si solicitamos una ayuda a un país con conocimiento del problema de tránsito, tendremos una respuesta positiva que incluya desde las normas de diseño de las vía, las propias reglas del tránsito, su señalización y los controles necesarios que obliguen a su observancia e incluso a recibir ayuda en la implementación de las medidas y en la organización de las PMT´s

Si Gobernación no puede controlar, digamos, los 100 cruceros donde más frecuentemente se cometen los asaltos, ¿cómo puede pretender que las PMT´s impongan, a 900,000 motoristas, unas medidas que además de estúpidas han demostrado ser ineficaces?