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Teorema

El presidente Giammattei
Fecha de Publicación: 03/02/2020
Tema: Gobierno
¿Es correcto decir o escribir “Señor Presidente Constitucional de la República de Guatemala doctor don Alejandro Eduardo Giammattei Falla”? En el lenguaje diario o en artículos de prensa, muchas secretarias y algunos periodistas usan “señor presidente o señor ministro” –aún peor, utilizan mayúsculas–, pero este término –señor– presupone cierta nobleza y connotaciones de heroicidad que no son necesariamente atribuibles a todos los presidentes. Por su parte, “don”, es una expresión de respeto, cortesía, de distinción social; se usa para referirse a una persona particularmente inteligente o a un ciudadano notable.

“Constitucional de la República de Guatemala”, fuera de usos protocolarios o en salutaciones, está de más. Doctor –así como licenciado–, se refiere a un grado académico que, de usarlo, introducen ambigüedad. Cuando está precedido por la figura de presidente, decir presidente doctor es como decir “ingeniero y bachiller fulano”. Así que, quitando todos los adornos, en lo sucesivo lo referiré, como al presidente Giammattei (presidente cuando precede al nombre, se escribe con minúscula).

Hice una somera investigación de la experiencia de los presidentes que ha tenido Guatemala. Algunos tuvieron una intensa actividad dentro de la política de la facultad donde estudiaron, incluso con breves incursiones en política partidista. En el caso de Maldonado, Giammattei, Serrano y Cerezo tomé la fecha de su graduación como inicio de su participación en la política nacional.

Personalmente, pienso que la experiencia es importante. Si uno acude a un carpintero para que le haga un trinchante, por ejemplo, le conviene seleccionar a quien tiene una carpintería acreditada. Uno que antes ha hecho muchos trinchantes y otros muebles; él tendrá ayudantes calificados, sabrá escoger la madera y dónde conseguir los demás materiales; podrá resolver los ensambles y otras dificultades que debrá enfrentar y ofrecerá mejores acabados que otro que se inicia, por más buenas intenciones que tenga.

La tabla siguiente, que responde al criterio de inicio empleado puede dar una idea de la experiencia de nuestros mandatarios el día cuando cada quién recibió la banda presidencial.
Nombre
Naci- miento
Evento de inicio como político
Año
Inicio presidente
Experiencia Política
Alejandro Maldonado
1936
Se gradúa como abogado
1966
2015
49
Alejandro Giammattei
1956
Se gradúa como médico
1986
2020
34
Álvaro Arzú
1946
Termina cursos URL
1970
1996
25
Ramiro de León
1942
Designado Secretario de Estado
1970
1993
23
Jorge Serrano
1945
Se gradúa como Ingeniero
1968
1991
23
Otto Pérez
1950
Participa en el Golpe de 1993
1993
2012
19
Vinicio Cerezo
1942
Se gradúa como Abogado
1968
1986
18
Álvaro Colom
1951
Secretario de FONAPAZ
1991
2008
17
Óscar Berger
1946
Es electo alcalde de Guatemala
1991
2004
13
Alfonso Portillo
1951
Huye de México. Se une a la DC
1989
2000
11
Jimmy Morales
1969
Candidato Muni de Mixco
2011
2016
5

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Alejandro Maldonado ocupó cargos importantes en los tres organismos del Estado, además de integrar la Constituyente de 1984. Así, era de esperar, que tuviera mucha experiencia política cuando inició su breve paso por la presidencia. En un segundo lugar se encuentra el presidente Giammattei y el último lo ocupa el advenedizo expresidente Morales. Me sorprendió que Portillo también hubiera tenido muy poca experiencia en política partidista cuando fue investido presidente. Aunque su condición de asiduo lector y autodidacta le ayudó, su presidencia fue, a mi juicio, la peor de cuantas hemos tenido, incluso por debajo de la de Pérez y Morales.

Finalmente, quería comentar algo sobre el vínculo entre la profesión (los estudios) y el enfoque a los problemas. No pretendo establecer una regla rígida sino, acaso, plantear una generalidad que tendrá muchas excepciones. Los matemáticos y otros profesionales de las ciencias exactas, como ingenieros, químicos, físicos… se detienen ante un problema, lo analizan, buscan expresarlo en números, lo resuelven y tratan de generalizar y aplicar la solución a otros semejantes. Los abogados actúan sin mayor prisa, les preocupan todos los conflictos que podrían sobrevenir más que el que intentan resolver. Saben que entre más largo y complejo sea el caso, mayor será su beneficio personal (repito, no estoy generalizando).

Lo médicos y los odontólogos, actúan distinto. Saben que el paciente está sufriendo y buscan aliviar el dolor inmediatamente. Muchos lo tienen tan claro que primero atacan el dolor y después indagan la causa. Para esa investigación suelen seguir protocolos (guías de tratamiento de situaciones específicas o enfermedades relevantes).

Aunque solo se trata de mi personal percepción, creo que el presidente Giammattei ya hizo el diagnóstico básico y decidió atacar las causas aparentes: maras, corrupción, la SAAS, despilfarro, sobrevaloración y obras inexistentes. El pasado martes 14 de enero lo anunció junto con las medidas correspondientes que incluyeron apoyo total a las fuerzas de seguridad. También se comprometió a crear certeza jurídica, proteger la inversión y promover el empleo.

Continuará

 

SOBRE EL AUTOR
J, Fernando García Molina
      José Fernando García Molina Guatemalteco, 73 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista. Tiene una licenciatura en ingeniería el&eacu
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