ENSAYOS >
Título:     Tema:     Autor:    

Vocación de Libertad

¿Por qué votar nulo?(1)
Fecha de Publicación: 04/06/2019
Tema: Construir el Estado

He venido escribiendo en torno al voto nulo para el próximo ejercicio electoral, buscando, siempre con la mente y el corazón, la razón y los sentimientos; abiertos para aportar algunos criterios que considero pueden ser de valor para tomar una decisión diferente en esta cita con el país que quiero para mis hijos y nietos hacia el futuro. Usar la Democracia en todo el sentido de su significado.

Aclaro, no es mi intención, convencer a nadie; es simplemente aportar de mi vida, mi experiencia y valoración de lo vivido, así como lo que también alcanzo a ver en el entorno, de manera que, los argumentos sobre los cuales fundamento mi decisión de votar nulo, sean objetivos y concretos en la dimensión de la experiencia empírica y racional.

En resumen he dicho antes que, el voto nulo es controversial: “Desde mi personal punto de vista, sólo el hecho de ser controversial, hace del “voto nulo” una idea con valor…”

Con respecto a nosotros los ciudadanos, he agregado que: “Hasta aquí, no importa cuál sea su convicción al respecto, lo importante es que podamos discernir y usar esta herramienta democrática del poder del “voto nulo”, como una forma también de expresar nuestro rechazo al modelo de partidos políticos existentes dentro del marco del Sistema Democrático…” Ser consecuentes con el rechazo que expresamos hacia los partidos políticos y su liderazgo es ser responsable.

He externado el inmenso valor que veo en el voto nulo, así: “…se trata de que, por primera vez en la historia del país, le estamos dando al acto de “votar nulo” del ciudadano, el valor de expresión democrática que también recoge esta acción…;” 

Por primera vez en la historia, podemos dejar de votar solamente por el menos malo, para votar en contra de todas las opciones que se han seleccionado tanto por los grupos partidarios, quienes no merecen nuestra confianza, como por los que las cortes con sus jueces y magistrados en las distintas instancias nos ha dejado. Pregúntese: ¿Qué tan democrático estamos siendo, si además nuestros jueces y magistrados a criterio de muchos doctores en  leyes, están pasando por encima de las leyes?


Debería bastarnos recordar que con excepción de la elección del Licenciado Vinicio Cerezo Arévalo, primer Presidente de esta nueva oportunidad de hacer Democracia en el país, todos los demás han sido votados de la misma manera: lo menos malo de las propuestas a nuestro alcance.

El resultado: lo tenemos hoy.  Un país que vive con un Estado fallido, porque no ha cumplido con los ciudadanos y esta cooptado orgánica y territorialmente por el crimen organizado. ¿No le llama la atención la incautación de droga en grandes volúmenes sin que atrapen a nadie o donde la población protege jets y avionetas de los delincuentes?

Hoy, concurren al evento electoral y esto ha sido evidente para todos, no solamente los partidos políticos en donde en algunos ya van insertos candidatos en las diferentes esferas de poder, tanto local como nacionalmente, miembros activos y/o financiados por el crimen organizado. NO tengo que repetir lo que ya ha sido ampliamente divulgado.

Las mafias, también concurren en forma directa y con candidatos propios. Conspicuos elementos de cuya trayectoria de relación con el crimen organizado se ha sabido, han sido incluidos oficialmente como candidatos a algún puesto de elección popular por el TSE a nivel del poder local como del Congreso de la República.

Basta saber que del total de municipalidades legalmente en competencia, hay 271 cuyos alcaldes aspiran a reelección y de éstas, por lo menos se cuentan 50 que van como candidato único, es decir que no hay competencia electoral ninguna. NO hay que ser muy imaginativo para inferir que es lo que pueda estar provocando estas circunstancias: 79.7% van a reelección y 50 son  candidatos únicos de sus municipios.

Por otra parte, ¿quién le dice a usted que la ambición de poder no puede ser una mala consejera? y que, aquellos partidos políticos aspirantes a capturar los votos de quienes han quedado fuera –en esa siempre, simpleza de pensamiento nuestro-, asediados por la falta de financiamiento, no pueden ya haber caído en manos de uno que otro seductor financista de proveniencia no muy aconsejable, pero que vestido de piel de oveja, este buscando afianzar su posición para controlar el poder. ¡Dudas¡ ¿Por qué no?

He de decir que veo este proceso electoral, no como un fin en sí mismo, sino como una etapa más de la construcción de nuestra democracia republicana y constitucional, con la particularidad de que en estas elecciones, por la participación activa y visible del crimen organizado, la decisión no está en torno al partido político o fórmula de nuestra preferencia, sino en torno a terminar de entregar el país a esas mafias o buscar una salida que rescate nuestro deseo de vivir en el marco de libertades que permitan avanzar en condiciones más humanas y vitales para una democracia republicana y constitucional.

Estas elecciones deben tener una perspectiva de más largo alcance, puesto que amenazan las condiciones de vida hacia un totalitarismo futuro o hacia conservar y profundizar nuestras libertades. ¿Queremos vernos como Nicaragua o Venezuela?, o como ¿Chile o Costa Rica?

Usted decide.

SOBRE EL AUTOR
Juan F. Callejas Vargas
 Juan Francisco Callejas Vargas   Guatemalteco de 67 años de edad, periodista de opinión, casado con una esposa con quien ha procreado ocho hijos. Estudios profesionales en U
OTROS TÍTULOS DEL MISMO AUTOR:

Ver todos