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Reflexión

¿Perdemos nuestra bella Guatemala?
Fecha de Publicación: 18/05/2019
Tema: Constitución
“Guatemala es un Estado libre, independiente y soberano organizado para garantizar a sus habitantes el goce de sus derechos, y de sus libertades. Su sistema de gobierno es republicano, democrático y representativo.” Art 140 Constitucional
Desde años atrás admiramos y nos da cierta certeza, la aprobación de los derechos fundamentales contenidos en la Constitución de 1985, lamentando el hecho de haberse venido perdiendo esa regulación sensata, que por abuso de intereses personales de algunos “poderosos”, ha descartado los principios constitucionales, tomando control paralelamente de nuestras instituciones, que aún con la suerte de ciudadanos decentes y comprometidos que han contribuido con su desempeño por la nación, ha sido invadida por sujetos con sesgos perversos que han distorsionado nuestra república, nuestra democracia, y el Estado de Derecho.

Desde tiempo atrás, pero especialmente desde los sesgos maléficos de CICIG hemos venido perdiendo la confianza en nuestra nación, ante la progresiva falta de certeza de la ley y la judicialización de casos sin sentido que conlleva el irrespeto a los derechos humanos fundamentales,

Hoy, la decisión de la Corte de Constitucionalidad –CC
de sancionar ilegítimamente a Zury Rios Sosa, violentando sus derechos fundamentales, y castigarla sin haber sido acusada de delito alguno, al descartar su participación como candidata a la presidencia, se ha sancionado a esta profesional por una decisión, no de ella sino de su padre.

El general Efraín Ríos Montt fue designado por los golpistas de 1982 (37 años atrás) para hacerse gargo de conducir el acéfalo Estado de Guatemala. La CC, ignorando la lógica de aquellos tiempos, tan distinta de la de hoy, y haciendo caso omiso de la participación de Ríos Montt en la elección presidencial de 2003 (en la que el proceso electoral lo ubicó en tercer lugar), hoy castiga a su hija con una interpretación a conveniencia del sentido del artículo 186 (Ver la Opinion Consultiva 212-89, Gaceta 14, No. 212-89).

El sustento que argumenta la CC en esta decisión de mínima mayoría, que mutila los derechos humanos fundamentales de Zury Rios por ser hija de quien ocupo la jefatura de Estado durante 16.5 meses, entre 1982 y 1983, es precisamente acomodar la interpretación del artículo 186 constitucional, el cual, en mi opinión, no impone sanción de por vida a los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad de un presidente de facto, sino que se refiere al período en que tal “gobernante” esté fungiendo la jefatura de Estado.

Resulta obvia la total perdida de respeto a los derechos humanos fundamentales, no solo garantizados en nuestra Constitución, sino también en los Tratados internacionales sobre derechos humanos, y especialmente me refiero a los de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Me parece excelente que el vice-presidenciable Roberto Molina Barreto, lleve el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, solicitando “medida cautelar” para rescatar el respeto a los derechos humanos fundamentales que se “violan” al sancionar a una inocente, prohibiéndole ser candidata a la presidencia. Zury Ríos no es responsable, de manera alguna, por la decisión que tomó su padre de aceptar y desempeñar la jefatura de Estado 37 años atrás.

La decisión de la CC, viola los derechos humanos fundamentales de la hija de Zury Ríos y de los hijos que esta niña algún día pudiera tener. No se vale.

La sanción del pasado lunes 13 contra Zury es una terrible violación a sus derechos fundamentales. Es muy probable que el trasfondo sea el afán de mantener el control del Estado por grupos que actúan fuera del marco de la Constitución. Camarillas sesgadas ideológicamente y funcionarios incapaces de progresar en apego al derecho y a la objetividad, se desempeñan ilegalmente para favorecer a quienes les conviene.

Algo similar sucede con numerosos casos de ciudadanos decentes que fueron acusados por “supuestas” ilegalidades, sin fundamento alguno, quienes han sufrido el castigo y algunos hasta perdieron la vida por los años que sufrieron en prisión, privados precisamente, de esos derechos fundamentales.

Comparto con los lectores, muy especialmente el artículo 23 de la Comisión Americana de Derechos Humanos
CADH, que se refiere a los Derechos Políticos y establece con claridad que:

1-“Todos los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades: a) de participar en la dirección de asuntos públicos, directamente o por medio de representantes directamente elegidos; b) de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual, y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores, y c) de tener acceso en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país.

2- La ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el artículo anterior, exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena por juez competente en proceso penal”

¿Acaso corresponde a Zury Ríos Sosa alguna de esas limitaciones?

Art. 24. “Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley.”

¿Fue aplicada esa condición de igualdad ante la ley a Zury Ríos Sosa?

Es terrible lo que hoy sucede a nuestra patria. Grupúsculos brutales, incultos, repugnantes y ajenos al respeto de la Constitución se han apoderado de nuestra bella Guatemala. Nuestra Patria, la única. Indolentes, la hemos dejado solita.

¿Recuperaremos el Estado de Derecho? ¿Recobraremos el respeto a nuestra Constitución y a los derechos humanos fundamentales? ¿O permitiremos que se nos vaya de las manos totalmente?
 
SOBRE EL AUTOR
Marta Altolaguirre
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