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Vocación de Libertad

Comentarios a “El derrumbe de la social democracia”(2)
Fecha de Publicación: 23/01/2019
Tema: Construir el Estado

Continuo con los comentarios al artículo escrito por Carlos Sabino (http://opinionpi.com/detalle_articulo.php?id=1083) en este mismo espacio, confiando en contribuir a una más amplia comprensión de estos influyentes pensamientos de ideas sistémicas −políticas, económicas, culturales y sociales− que los ideólogos de la social democracia lograron poner en marcha en la historia del mundo y que aún, a pesar de lo que se diga, siguen teniendo vigencia en partes muy prósperas del planeta.

Sabino:El modelo de estado al que se está rechazando es, en el fondo, una expresión de las mismas ideas que crearon y que todavía sustentan la socialdemocracia. En casi todos los países se han creado estados de una amplitud notable, tanto en sus funciones como en sus gastos. Impuestos muy altos, y además progresivos, han servido para que los gobiernos puedan emprender acciones que rebasan con mucho los límites que tradicionalmente tenían los estados hasta la mitad del siglo pasado. La idea de fondo, la que sustenta este modelo político, es la de redistribución de la riqueza: quitar a algunos, a los que más poseen, para transferir este dinero a políticas sociales que se dirigen a los pobres, o a quienes menos ingresos obtienen. Es lo que podemos definir como “Estado de bienestar”: una institución tutelar, paternalista, que otorga educación, salud, vivienda, protección del ambiente y muchas otras cosas más a la población en su conjunto. Es el sueño de aquellos socialistas democráticos que irrumpieron en la escena política hace más de un siglo. Es un estado caro, complejo, donde gran cantidad de funcionarios manejan millones y, por eso, un caldo de cultivo que estimula la corrupción.”

JCV: En primera instancia y para tener claridad sobre lo que estamos intentando comprender es importante, en lo posible, aclarar la idea central de nuestro entendimiento del concepto socialdemócrata. De otra manera, al igual que a veces sucede con las ideas libertarias, pudiésemos estar formándonos criterios sobre aspectos que, aunque ejecutados bajo la sombrilla de esta línea ideológica, han sido pobremente implementadas y algunas veces tomadas solamente como pretexto y justificaciones, mas no como diseño real de políticas para beneficio de las grandes mayorías, sino para enriquecimiento de inescrupulosos “politiqueros”.

He de hacer la aclaración que, aunque comulgo con algunas ideas de la social democracia, lo mismo que con otras del liberalismo clásico −particularmente de los padres del liberalismo clásico, y de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek de la escuela austriaca, en quienes encuentro como antesala del pensamiento económico, un alto sentido de valor por la dignidad de la persona humana−, no soy de los que se suscriben a algún ideólogo en particular, sino que busco como formar mis personales criterios en función del momento histórico cultural de la sociedad. En todo caso, me aproximo más a las ideas de la “tercera vía”, en la que debe haber “tanto mercado como sea posible y tan poco estado como sea necesario”.

Para entender mejor el pensamiento socialdemócrata, acudo a las ideas expresadas en el documento de FUDAS −Fundación por la Social Democracia de las Américas http://www.fusda.org/socialdemocracia.pdf− en el que encontramos estas ideas básicas: “La socialdemocracia es una doctrina y movimiento político de tendencia socialista surgida en Europa a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que si bien tiene su raíz en el marxismo clásico, se presenta como una propuesta teórica y práctica moderada.

Es decir, que para los socialdemócratas la transición de la sociedad capitalista al socialismo se pretende a través de medios pacíficos −reformas graduales dentro del sistema− y no de medidas violentas como la revolución con miras a destruir el capitalismo como modo de producción. En este sentido, el modelo socialdemócrata se deslinda de las tesis y acciones ortodoxas del marxismo, desde la interpretación materialista de la historia, la lucha de clases y la dictadura del proletariado hasta la teoría de la extinción del Estado.

De esta manera, la socialdemocracia, encabezada inicialmente por partidos políticos obreros, participa en el juego de poder de la democracia liberal. Así, el parlamentarismo y el electoralismo se presentan como los campos de batalla de este movimiento…

…A pesar de esta tendencia transformadora, puede afirmarse que la esencia de esta doctrina se ha mantenido durante toda su evolución: la búsqueda de los medios necesarios para alcanzar las mayores cuotas de libertad, igualdad y bienestar entre los miembros de una sociedad. Asimismo, existen valores que también han permanecido como rasgos característicos del paradigma socialdemócrata. Tal es el caso de la justicia social, la solidaridad, la responsabilidad, el humanismo y el progresismo.

“A diferencia de la consigna marxista de destruir al Estado para establecer una sociedad sin clases, el planteamiento socialdemócrata sostiene, en un primer momento, que la instauración del socialismo debe realizarse a través de la utilización del Estado. Se acepta que la emancipación de la clase trabajadora puede lograrse dentro de la misma sociedad capitalista”.

En otras palabras, se trata de impulsar el mayor número de reformas sociales posible a favor de los más débiles dentro del mismo Estado. Ello con miras a construir un Estado social y democrático que garantice los derechos y el bienestar de la mayoría sin necesidad de abolirlo. Tal y como lo planteó en 1899 el alemán Eduard Bernstein –uno de los grandes fundadores de la socialdemocracia y padre del revisionismo:
Desde el punto de vista político nos damos cuenta de que los privilegios de la burguesía capitalista, en todos los países avanzados, dan paso poco a poco a las instituciones democráticas... En términos económicos, los socialdemócratas aceptan el sistema de economía de mercado, aunque también reconocen que éste presenta deficiencias al asignar los recursos. Por lo tanto, promueven la intervención de la autoridad pública para establecer equilibrios y garantizar la libertad económica. Así, desde su nacimiento la socialdemocracia fue identificada con el reformismo.

Para sus críticos –los marxistas ortodoxos- más que la búsqueda de la emancipación de la humanidad a través de reformas políticas y sociales, se trataba de una traición a la utopía socialista, una claudicación al ideal revolucionario, al elegir el camino de la democracia liberal y al aceptar el capitalismo como sistema económico.”

Bien, en mi próxima entrega, aterrizaré en una perspectiva personal sobre el artículo comentado.
 

SOBRE EL AUTOR
Juan F. Callejas Vargas
 Juan Francisco Callejas Vargas   Guatemalteco de 67 años de edad, periodista de opinión, casado con una esposa con quien ha procreado ocho hijos. Estudios profesionales en U
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