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Vocación de Libertad

¡Que se rinda tu M…! Valeska…La Molo en Nicaragua
Fecha de Publicación: 08/08/2018
Tema: Construir el Estado


Vocación de LIBERTAD, así en mayúsculas, es el nombre de este espacio en el que sus impulsores facilitan la difusión de ideas, formas de ser y pensar en las que se traduce esa parte humana de quienes valoramos al ser humano por ser eso, humano. Una condición de privilegio por sobre cualquier otra especie existente en nuestro planeta y por la que vivo agradecido a Dios, a mis padres, a mi familia y a mis congéneres.

Vocación de LIBERTAD es la forma en que La comandante Macha (Noemí Urbina Marcerano) me muestra, en vivo y a todo color, esa entrega hasta las últimas consecuencias a la causa de la LIBERTAD que se viene librando en Nicaragua. Causa en la que miles de jóvenes se han visto comprometidos y en la que, varios cientos ya han muerto.

Honro en esta página ese espíritu de sacrifico y LIBERTAD hasta ofrendar la vida, de los jóvenes que con el grito de batalla, “que se rinda tu M…” muy nicaragüense, han caído en la lucha y de seguramente muchos más que lo seguirán haciendo, puesto que como bien escribió el guatemalteco Augusto Monterroso (QEPD): “Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí.” Es evidente que Ortega y Murillo, así como sus compañeros de zoológico, aún están allí.

Es hermoso e inspirador encontrar jóvenes mujeres que como Valeska Sandoval, La Molo, quien después de atrincherarse el 7 de mayo, se vio metida en el calabozo pestilente de una cárcel, en donde tuvo que sufrir tortura y vejamen físico y psicológico, escuchar el sufrimiento y dolor de sus compañeros y compañeras, convivir la humillación y el dolor, sentirse impotente para responder y salir libre gracias al sacrificio de compañeros que, como Frederick, Pedro Sánchez y Julio, no dudaron en culparse ellos para lograr la libertad de Valeska y su compañera Valeria.

A todos ellos mi agradecimiento por su ejemplar heroicidad, a su padres y abuelos, por su templanza y virtuosismo impregnado en la vida de esta nueva generación de nicaragüenses que hoy con su actuar, dan ejemplo al mundo de lo que tanta falta nos hace en América Latina para salir adelante. Persiguen un sueño, luchan por él y están dispuestos a morir si es necesario.

Anima darse cuenta que en la mente y el corazón de estos jóvenes, en estos tiempos de vacío de sentido para la vida, que Vargas Llosa refiere como la “sociedad del espectáculo”, existe hoy, un remanente de hombres y mujeres que desde lo más profundo de su corazón y con cabeza bien puesta, razonan como Valeska, diciendo: yo no me voy a retirar de esta lucha, yo no voy a dejar de defender a mi pueblo estando detrás de una trinchera como ya lo hice; no voy a dejar que sea en vano el sacrifico que mis compañeros hicieron para que yo saliera de la cárcel”

“Es fundamental para mi decir – afirma La Molo – que lo que me ha mantenido con vida han sido las oraciones de todos mis familiares y las oraciones todo el pueblo Nicaragüense que ha estado pidiéndole por mí. Quiero que sepan, que mientras más quieran separarnos, humillarnos o frustrarnos, más unidos estamos y más unidos vamos a estar en la lucha por ver a nuestra Nicaragua libre.”

 

En comentario al artículo donde abordé lo también vivido y expresado por la joven Nicaragüense en pie de lucha, La Comandante Macha (Noemí Urbina Marcerano), dos lectores, amigos de estas páginas se intercambiaron el siguiente comentario, mismo que copio textualmente como fue escrito:

“Pues, Alfredo, allí está una posible solución que podría minimizar la nuestra, que ya es inaguantable: Importar ejemplares compatriotas como Noemí, y que nos vengan a motivar. Imitar su admirable participación por una mejor y más justa Nicaragua… Aquí siempre falta ese paso adicional. Nadie se atreve a darlo, y con un empujón de la Comandante Macha o similares, seguro brotarán incalculables líderes para beneficio de un pueblo sometido, de rodillas, como el nuestro…” por supuesto, refiriéndose a la situación que vivimos en Guatemala.

En Guatemala, me atrevo a pensar, venimos gestando un conflicto potencial que, hoy crece en forma subyacente y que progresivamente se convertirá en latente, hasta llegar a estallarnos en plena luz del día. Todo parece confabularse en medio de una calma inerte que precede a la tempestad. Algo así como lo sucedido de un momento a otro en el volcán de fuego y que de pronto, en menos de veinticuatro horas transforma con una catástrofe la geografía completa del país.

Entramos ya en un proceso preelectoral temprano, con un sistema electoral que recuerda en algunos, la frase acuñada en el 2015: “en estas condiciones, no queremos elecciones” y que después del evidente fracaso de la gestión de desgobierno actual, amenaza con llevar al “punto de quiebre” a nuestro anquilosado sistema político. Ya platicaremos más de esto.

 
 
   
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